Of cinema and other drugs…

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Review: IRON MAN 2 (2010)

3.5 out of 5

  

Summary: Era imposible repetir el encanto y corazón de la primera cinta, pero Iron Man 2 es una decente secuela que, aunque sufre de tener demasiadas subtramas y una desconcentrada narrativa, sigue teniendo un buen sentido del humor y un refrescante carisma.

 

Iron Knight reviews The Film Galore’s Most Anticipated Film of the Year

Generalmente, las segundas partes son mejores que las primeras. Generalmente….. La gran pregunta: ¿decepcionó o triunfó? Mi respuesta: Un poco de las dos. Y es que hay un notorio cambio de calidad entre ésta y su predecesora, que sigue siendo la mejor película basada en personajes de Marvel, y la segunda mejor de superhéroes en general, después de The Dark Knight (2008). Es casi una regla fílmica el que una secuela no sólo sea de mucho mayor escala, sino que sea la mejor de una trilogía, con la tercera cinta siendo la peor. Y en una de esas extrañas excepciones, Iron Man 2 se queda corta de llegar a tal nivel. Y en cuanto a lo mucho que se esperaba de ella, sí, sí decepciona, pero recordemos que empezó demasiado alto para su propio bien; alzó mucho la barra para las futuras cintas de superhéroes. Quizás si hubiera conservado mis expectativas un poco más bajas, no pensaría lo mismo, aunque lo dudo.

Situada 6 meses después de los eventos de la primera parte, Tony Stark ahora se dispone a rescatar unos de los eventos que le dieron poder a la Stark Industries durante la época de su padre, Howard: la Stark Expo, en donde diversas empresas tienen oportunidad de presentar sus nuevos proyectos y cautivar al público con ellos. Esta escena inicial es una verdadera maravilla; funciona y encaja perfectamente con el tono del primer filme. Se siente una continuación. Tony Stark/Iron Man, interpretado una vez más por Robert Downey, Jr., no sólo está marcando a lo grande el regreso de la Stark Expo, sino su regreso a la pantalla grande, con un público que lo adora. Es una alegría saber que el aire clásico que caracterizó a su debut cinematográfico sigue presente todavía aquí. Downey, Jr. ES Tony Stark de inicio a fin. Se envuelve en el personaje y nunca lo suelta, haciendo de éste, un filme fácil de ver para el público en general. Gwyneth Paltrow encarna a Pepper Potts también de nuevo, y ni su interpretación, ni su personaje, han cambiado del estilo al que ya estamos acostumbrados. Mickey Rourke y Sam Rockwell se unen al reparto estelar como las dos caras enemigas del superhéroe. El trabajo y dedicación de Rourke para darle vida a Ivan Vanko/Whiplash se ve en pantalla (aprendió ruso para algunos diálogos), y Rockwell es brillante como Justin Hammer, un ambicioso empresario que se siente muy carismático, y le otorga un estilo que contrasta mucho con el de Tony. Un villano con clase, pues. Por otro lado, Garry Shandling interpreta con la pomposidad adecuada al Senador Stern cuyas escenas son geniales la verdad. Los dos cuyas participaciones no resaltaron tanto como las ya mencionadas son Don Cheadle como Rhodey/War Machine y Scarlett Johansson como Natasha Romanoff/Black Widow. Nada más hacen su trabajo pero no se nota mucho un buen manejo de personajes. De hecho, hubo momentos en los que pensé que Terrence Howard DEBÍA haber seguido en el rol. No digo que Cheadle sea malo, pero el cambio se siente. y hay que admitirlo, el tipo se ve ridículo en los trajes. Su papel iba bien hasta la mitad de la cinta. Scarlett le añade sensualidad y refinación a Natasha, pero no tiene chispa. En pocas palabras estos dos actores NO encarnaron a sus personajes correspondientes, sólo los interpretaron.

En general, las actuaciones son consistentes, y animan mucho el ambiente de la cinta; en verdad no te permiten aburrirte en ningún momento. Entonces, ¿qué es lo que falla? Muy simple. El guión es un absoluto desorden. No sé quién permitió a Justin Theroux realizar el guión porque no funcionó. Dejénme darles una breve sinopsis de las 15 subtramas que toman lugar en Iron Man 2: Ivan Vanko es un físico ruso hijo de otro físico ruso, Anton, quien fue ayudó al padre de Tony a crear la tecnología que ahora mantiene vivo a Tony. Ivan utiliza uno de los planos de su padre para crear un prototipo similar al de Tony y así vengar a su padre y destruir a Tony. Mientras tanto, nuestro protagonista sufre día con día debido al paladio que usa para mantenerse vivo que, irónicamente, lo está matando, pues comienza a envenenar su cuerpo, y necesita encontrar una cura apropiada. Además, Tony tiene que lidiar con el Senador Stern, quien le ordena entregar el traje y sus armas al gobierno de EUA. Todo esto sin mencionar a Natasha Romanoff una espía encubierta de SHIELD, quien logra infiltrarse como nueva secretaria de Stark para estudiarlo. ¿Nueva secretaria? Ajá, porque ahora Tony ha hecho a Pepper CEO de Stark Industries y ella tiene que sacar adelante a la compañía? Oh, ¿y ya mencioné que Justin Hammer intenta aprovecharse de tener el camino libre en el negocio (Stark Industries ya no produce armas, recuerden) y eventualmente planea sacar su propia línea de hombres de hierro?

La manera en que…. oh, diablos. Por poco se me olvida. Hay MÁS cosas sucediendo en Iron Man 2. Resulta que Rhodey logra hacerse de uno de los trajes de Tony y lo entrega al ejército, en donde lo modifican y lo mejoran, creando, como ya saben, a War Machine. Ok, volviendo a la crít…. ¿qué fue eso? ¿Hay más? Eso parece. Encima de todo esto, Tony aprende algunos secretos de su padre, Howard Stark, e intenta develar uno en especial que le ha sido legado para redescubrirlo.

Como pueden ver, Iron Man 2 sufre de un guión demasiado complejo para una cinta de 120 minutos. Hay muchos aspectos que no se resuelven o no se explican. (NOTA: en este párrafo hay SPOILERS menores, les aviso). Y sobre todo hay una escena terriblemente asquerosa insertada en medio de la película, que gira alrededor de Tony y su fiesta de cumpleaños, en donde se emborracha hasta morir (no literalmente) y causa un caos tremendo en su casa, debido a que piensa que será su última fiesta de cumpleaños. Rhodey se encabrona mucho y lo enfrenta metiéndose  en el Mark II, que tiene Tony en su taller. Esto resulta en una pelea incoherente que, aunque cool a la hora de ver, no tiene nada de sentido, y verdaderamente es la peor parte de la película. Las dos veces que he visto la cinta hasta ahorita, he rezado porque acabara ya esa partecita, porque hasta el diálogo es mediocre y me recordó a algunas porquerías de Marvel como Fantastic Four (2005). Lo pero es que se supone que nadie puede usar la tecnología de Tony (cuidada por JARVIS), pero ¿de repente Rhodey puede ponerse el traje sin ningún problema, y además lo sabe manejar? Nada de eso se explica aquí y en verdad me frustró por un rato. Esto me llevó a darme cuenta que la relación entre Rhodey-Stark estuvo bastante mal manejada en esta secuela. Sabiendo que su amigo desconfía de Justin Hammer, ¿deja que éste les ayude a perfeccionar la armadura que recién robó de Tony? Vaya insulto a su amistad. ¿Por qué no lo hicieron como en los cómics, y ponen que Stark le construye a Rhodey la armadura porque necesita un sucesor si muere? Más simple y efectivo, sin tener que recurrir a aliarse con Hammer, quien llega rapidísimo a la Air Force Base, mientras que Rhodey tarda toda una noche en llegar EN traje. WTF?

Saltándonos a Whiplash, Mickey Rourke estuvo fantástico como el villano en busca de venganza, hasta que el guión le quita campo de trabajo. En serio, los primeros minutos de la cinta, en donde Ivan construye su prototipo sirven a la perfección como desarrollo de personaje (y también la escena inicial). Subsecuentemente, cuando Whiplash aparece en la Monaco Grand Prix para asesinar a Stark, Rourke nos muestra una amenaza real. Una escena bien cosntruida con suficiente adrenalina y acción. Más tarde, cuando Stark habla con Vanko en una prisión. Es lamentable que sea prácticamente su única escena juntos. Downey, Jr. y Rourke tienen su oportunidad para demostrar que son unos monstruos en pantalla en esta escena que los junta, muy sutilmente reflejando su pasado en la vida real. En contraste con la escena de Rhodey vs Stark, ésta es la mejor escena del filme, aún cuando dure un par de minutos.

Lo malo es que todo lo interesante del personaje de Rourke se desvanece cuando Justin Hammer pone sus manos en él (sin albur). Ivan Vanko se vuelve alguien casi unidimensional. De repente casi no habla (explíquenme eso, le quitaba lo amenazador), y se deja maniobrar por alguien que no representa autoridad alguna para él. ¿Y para qué molestarse con eso de su pájaro? Whiplash tiene dos escenas de pelea contra Iron Man, pero una termina tan abruptamente que te sientes defraudado, cuando tenía potencial enorme. Sólo digamos que, si te sentiste un poco decepcionado por la corta batalla final entre Iron Man y Iron Monger en la entrega pasada, esta secuela no mejoró mucho. Durará un minuto a lo más.

Algo que sí aumentó muchísimo en respecto a la anterior es el rol de Happy Hogan, chofer, amigo y guardaespaldas de Stark, interpretado por el director mismo Jon Favreau. Y está bien que dijera un par de líneas más, pero su papel no tiene importancia. El tipo (Favreau) me cae bien, pero en serio, estuvo demasiado tiempo en pantalla. Y eso que sin él siguen siendo muchos. Y todos ellos luchan por algo de tiempo en pantalla. Hay muchas escenas de SHIELD, de Natasha, del Agente Coulson, de Pepper, de Justin, de Rhodey, de Nick Fury, de Whiplash, que a veces te olvidas que es una película de Iron Man. De hecho, sólo hay tres escenas de acción con él, con otro par que involucran al traje, pero sin batalla. Lo más frustrante de la cinta es que el momentum para llegar al tercer acto se queda por completo en el aire, y elimina cualquier señal de emoción en el clímax.

Favreau y Theroux ponen pedazos para las relaciones entre cada personaje, pero ninguna de ellas tiene un desarrollo real. Hay Tony y Pepper, Tony y Rhodey, Tony y Whiplash, Tony y Justin, Tony y Natasha, Tony y Nick Fury (y SHIELD para el caso), Whiplash y Justin, y aparte, la cinta quiere cumplir con ser el siguiente capítulo en el camino hacia The Avengers (2012), y eso le quita mucho espacio. Se supone que Iron Man, Thor y Captain America tienen que sostenerse por sí mismas y no sentirse demasiado forzadas para dar lugar el ambicioso proyecto. Y viéndolo de esa manera, Black Widow o Natasha Romanoff o Natalie Rushman o cualquier otro nombre que tenga, no tiene un propósito específico más que meter a otro personaje del Universo Marvel. Su escena de acción es cool, pero hay que cuestionar si era en verdad necesario poneral viendo que ya había muchas cosas por cubrir.

Pero no se dejen llevar por todos estas opiniones negativas, porque la películas es muy light y entretenida si dejas de cuestionar todos los elementos que carecen de explicación. La relación de Tony y Pepper se mantiene en un nivel parecido y al mismo tiempo se explora más, y las escenas entre ellos son las mejores. De hecho, ellos dos son los que suben muchísimo la calidad. Las escenas de acción tienen mayor escala y no hay nada más genial que ver a Iron Man lanzando sus rayos repulsores y demás gadgets, o a War Machine destruyendo todo con sus metralletas y peleando juntos contra un grupo de robots. El sonido y el VFX recalcan el presupuesto que tienen detrás y son del más alto nivel, haciendo las bocinas del cine retumbar cuando cualquiera de los dos pasa volando.

A manera de conclusión, Iron Man 2 complacerá mucho más a los fans y amantes, ya sea de la primera cinta o de los cómics, que al público general, aunque ambos se entretendrán por igual, porque lo que carece, lo compensa con hacerte olvidar por momentos estos detallitos, y salir del cine habiendo pasado un buen rato. Y eso es lo más curioso: cuando termina, te sientes en su mayoría satisfecho. No está a la par de la que nos entregaron hace dos años, pero no es para nada mediocre. Sólo que estamos acostumbrados a ver una secuela que supera a su predecesora. Así que, si quieren darle el disparo de inicio a la temporada veraniega 2010, vayan a ver Iron Man 2, y esperen con ansias lo que Marvel nos está preparando. Es lamentable que Favreau y compañía no hayan cambiado también las municiones, cuando claramente querían usar armas más grandes. Oh, y hay dos objetos pertenecientes a otros Avengers que salen en la cinta, uno de ellos hace su aparición al final de los créditos, así que quédense y sean pacientes. Y un plus más por la música brillantemente empleada.

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Review: The Wolfman (2010)

1.5 out of 5

Summary: Gozando muy poco del brillo de una luna llena, The Wolfman es una cinta  lenta, torpe, y sin significado alguno, que desperdicia enormemente grandes talentos.

Iron Knight reviews The Wolfman. Auuuuuuuuu!!!!!!

Sabía que algo iba a estar mal cuando finalmente terminaron por atrasar un año entero este remake del filme homónimo de 1941, en donde Lon Chaney, Jr. encarnaba al famoso monstruo. La fecha de estreno inicial, si mal no recuerdo, era el 13 de febrero de 2009, la cual luego fue cambiada a abril, y más tarde, hasta noviembre. Seguramente los ejecutivos de Universal pensaron que su hombre lobo no podría competir contra el de la peliculilla esa de vampiros y romance que tanto éxito popular estaba teniendo, así que decidieron una vez más, posponer su filme otros tres mesesotes. Por tanto, The Wolfman (2010) se estrenó por fin el 12 de febrero, pero para este entonces mis ganas tan ansiadas de ver el filme se habían un tanto desvanecido, pero nunca dudé en ir a verla. Desde un inicio lo que más me atrajo, fuera del monstruo en sí, fue el maravilloso cast que se había juntado Joe Johnston, y que pintaba a elevar el nivel de la cinta muchísimo. ¿Benicio del Toro? ¿Anthony Hopkins? ¿Emily Blunt? ¿Hugo Weaving? Dios, esto tenía que estar bueno. Y ahora digo: “Dios, esto tenía que haber estado bueno”.

Es una lástima, pero MUCHO en esta cinta se echó por la borda. La misma naturaleza de la historia del hombre lobo, coloca a cualquier adaptación de ésta por encima de otros intentos dentro del muy, muy decaído género. Y es que dicha historia no es una de horror per sé; es una mezcla de varios otros elementos en donde, sí, resaltan el horror y el misterio. El remake de Johnston nos sitúa a finales del siglo XIX (a diferencia de la cinta de los 40s que tomaba lugar, precisamente, por 1940), en Blackmoor, Inglaterra, en donde un tal Ben Talbot es brutalmente asesinado por lo que muchos aseguran ser una bestia. La tarea de este filme no era evitar caer en lo predecible, puesto que la gente se conoce bien la historia, y más o menos podemos esperar ver lo que sucede, sino más bien, mostrar tal historia de manera interesante y bien hilada. Y en este aspecto falla enormemente. La escena inicial, que muestra precisamente a Ben siendo perseguido por un hombre lobo, me pareció un buen inicio para meterte en la atmósfera de la cinta, pero desgraciadamente, es cortada en un momento bien emocionante para mostrar una title card que ni encajaba (aunque sí me pareció un buen shout-out a las cintas antiguas del género), y proseguir a la historia que nos interesa. Diablos. Lo siguiente que vemos es que la viuda esposa de Ben, Gwen Conliffe envía un e-mail, perdón, una carta, al hermano de Ben, el mismísimo Benicio del Toro, a quien mejor nombraremos como Lawrence “Larry” Talbot, un renombrado y conocido actor de teatro shakespeareano. Gwen pide a Larry que regrese a Inglaterra (él vive en América, creo), a llorar por la pérdida de su hermano, y a ayudar en la investigación de su misteriosa muerte. Claro, como él es también un detective secreto por las noches, su experiencia es mucho más necesitada que la de cualquier otro. Qué extraño, ¿por qué no llaman a Sherlock Holmes? Me imagino que para ese entonces ya había resuelto el caso de Lord Blackwood. No, mejor no le doy ideas a Universal.

En fin, continuando con nuestra historia, Larry se encuentra con su padre (Anthony Hopkins) al llegar a Blackwood, digo, a Blackmoor, y más tarde lo vemos en un bar, en una escena sin razón que disque sirve para dar razón a otra. A-b-u-r-r-i-d-o. No pido que saquen ya al lobo, pero hagan algo más interesante. Por fortuna, me lo cumplen, en una escena en donde a Larry le llegan tristes y traumantes recuerdos sobre su madre. Y luego, vemos a Larry desobedecer a su padre saliendo en una noche de luna llena a investigar la muerte de su hermano. Y quién sabe por dónde se mete, pero llega a un campamento de gitanos, porque, según escuchó, ellos le podían ayudar. Todo esto me pareció muy estúpido, pero antes de entorpecerlo más, un hombre lobo llega a atacar a lo bestia, en una escena medio boba y medio decente que culmina con Larry siendo mordido por el lobo. Yo me imaginaba algo más inspirado para una escena tan crucial para el resto de la historia, pero para este momento, ya sé que la cinta no se puede dar el lujo de eso. Lo que sigue son escenas que enfatizan el cambio que comienza a sufrir Larry, con todo y alucinaciones -meramente un recurso para algunas escenas de “espanto”-, así como el desarrollo de una relación entre él y Gwen (Emily Blunt). Hay un momento, en particular, entre estos dos personajes, en los que, creo yo, se muestran las únicas sonrisas en todo el filme. Ésto me hizo pensar que a lo mejor a la película no le hubiera venido mal uno que otro momento alegre. Creo que un funeral es más alegre.

You talkin' to me?!

Y antes de que siga corriendo la cinta sin encontrar un momento para introducirlo, nos meten de la nada a un Sherlock Holmes wannabe, interpretado por Hugo Weaving, cuyo talento actoral sólo logra resaltar una vez, en una escena de 1 o 2 min, que consideré la mejor de todo el filme. Y no, no involucra acción, ni interacción con los otros actores principales. Bueno, el agente V (le pondré así para no aburrirme….. y porque no me acuerdo de su nombre), junto con muchos otros pobladores, ya medio sospecha algo de Larry, y acabo de resumir en un par de líneas, unos 15 min de metraje. Y en una de esas noches, Larry sufre su primera transformación -una escena bastante buena-, seguida de sus primeros asesinatos. Aquí hago la aclaración que la cinta es clasificada como R (Restricted) por algo, y es que la sangre, y algunos miembros, brotan por doquier estando el lobo presente. Piénsenle dos veces antes de entrar con su hot dog al cine. En cuanto al tiempo exacto que lleva la cinta para cuando vemos esta transformación, para los desesperados e impacientes, es de unos 40-50 min. En lo personal, no se me hizo tanto el tiempo, y en realidad me daba igual que se transformara o no.

La mañana siguiente, me despierto y aún sigo encontrándole errores al filme, a diferencia de Benicio del Toro, que se despierta después de su ataque y no sabe si lo que está haciendo quedará bien o no. La policía llega y lo arresta y lo envía a un psiquiátrico, en donde hay un doctor tan pero tan, perdónenme, pendejo, que cree que la condición de Larry no es más que una alucinación, resultado de traumas de su infancia. La segunda transformación de Larry, dentro de la estructura de “pongámosle acción a ésto” está bien, pero dentro de la narrativa en general, resulta otro fiasco. Pero me alegré que asesinara a tal incompetente doctor. Vamos, no podemos negarlo, le hizo un bien a la sociedad. Larry bestia escapa por los tejados de Nueva Y……ah no, de ¿cómo era? Broockmoor, y ahí tuve que contenerme de la risa. Lo siento, pero sé que querían hacerlo real, pero el ver corriendo al hombre lobo con su ropita por ahí se vio muy estúpido. Digo, parecía un maldito hombre disfrazado de oso. Puffffffff. El inspector V lo persigue, sin éxito, y Larry logra escapar e ir directitamente con Gwen. ¿Cómo adivinó dónde vivía? Sabrá Dios. Mientras se declaran sus sentimientos mutuos, la policía llega porque, por alguna razón, sabe que Larry está ahí, y antes de poder apresarlo de nuevo o asesinarlo, éste huye otra vez. Destino: casa Talbot. Misión: asesinar a papá Talbot. Motivo: papá Talbot no es un buen papá. Lo que continúa aquí es una escena de acción que en verdad quiero discutir así que, antes de continuar, quedan advertidos: <<<SPOILER ALERT!!! (resalta el texto para leer). Resulta que, para este momento, papá Talbot ya ha confesado sus oscuros secretos a su hijo, los cuales revelan que papá Talbot fue mordido por Gollum, o por lo menos eso era lo que parecía esa cosa. Les juro que pensé que en ese momento diría My prrrrecious…… Y bueno, por consecuencia papá Talbot es hombre lobo también y es quien mató a mamá Talbot y a Ben. Y quien mordió a Larry. Me imagino que tenía problemas mentales y que quería ser el responsable de la muerte de toda su familia, o de otra manera, no le hubiera contado a Larry todo eso. Obviamente, Larry jura venganza contra su padre, y ambos se transforman para combatir a muerte en casa Talbot. Una vez más, me contengo la risa. No me esperaba ver a Anthony Hopkins transformarse, pero, ¿transformarse en eso? El lobo viejito parecía un oso gordo y chaparro, y más que una amenaza, parecía alegrador de fiestas. No sé qué pensar de la batalla. Por un lado, creo que era lo que la cinta necesitaba a gritos a manera de clímax, pero siento que no era tan necesario. Lo bueno que acaba rápido. Al parecer las garras de los hombres lobos son tan gigantescas y afiladas que te degollan de un zarpaso. Ahora que lo pienso, esto se debería haber llamado The Wolfmen. Tendría mucho más sentido. SPOILER ALERT!!!>>>.

La segunda parte del clímax, que también pasa por desenlace, tiene lugar en el bosque y es tan lograda como la mayoría de la cinta. Y para terminar, nos echan los versos clásicos de que la maldición del hombre lobo seguirá y seguirá (no la película, afortunadamente) por mucho tiempo, dejándonos en claro quién es el siguiente. Auuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu!!!!!!!, aúlla dentro de mí el lobo. ¡Por fin terminó!

Y entonces, ¿qué es lo bueno? Muy poco la verdad. Están muy salteadas las escenas decentes, y por lo menos la primera con Larry como lobo es interesante. Algo. No puedo aplaudir al cast por un trabajo que no sobresale en nada. Los cuatro actores principales están enormemente d-e-s-p-e-r-d-i-c-i-a-d-o-s. Y no porque no tengan talento, para nada, pero sus personajes respectivos están tan poco elaborados y desarrollados que no tienen material para dar un trabajo decente. Y no sé si sea por esta misma razón o no, pero la relación entre Gwen y Larry es tan interesante como una piedra, que empiezo a creer que del Toro y Blunt carecen de química en pantalla. Por supuesto son ésta última, junto con Weaving quienes tienen los personajes más inútiles dentro de la historia. Y más Weaving. Si quitáramos a su personaje, el filme sería el mismito. Ahora si le empiezo a temer tantito a The First Avenger: Captain America (2011). Si Johnston se preocupa tanto por aquél proyecto como por éste, entonces quedaríamos muy decepcionados. Empezando por ver quién será el elegido para portar el traje. Recordemos que Johnston es el responsable de The Rocketeer (1991), Jumanji (1995), Jurassic Park III (2001), e Hidalgo (2004), entre otras. :S

En general, The Wolfman hace un flojo intento por reencarnar al clásico monstruo, y te sientes tan alejado del filme, que no le tomas mucha atención a lo que pasa. Es una cinta que carece de vida propia -lejos de su atmósfera cinematográfica-, y de una muy necesitada emoción. El sentimiento está embarrado nada más. Sin embargo, para los que vieron la cinta original de los 40s, quizás ésta sea un aullida de nostalgia que le intenta hacer “homenaje” a aquéllla. Yo no podría decir, porque nunca ví la otra, así que a lo mejor me estoy perdiendo de algo. Nah, qué va. Pero eso sí; por favor, si van a hacer al hombre lobo a base de puro maquillaje y vestuario, háganlo, pero no me vengan con la estupidez de poner animales CGI en las mismas escenas, como el oso en el campamento gitano. Dah.


Review: The Hurt Locker (2009)

4.5 out of 5

Summary: Impactante y casi perfecta, The Hurt Locker crea un ambiente de tensión y suspenso con los que triunfa y hace lucir a un brillante trío de protagonistas, en especial a Jeremy Renner.

Iron Knight reviews The Hurt Locker.

Cuando ví como le iba en el Tomatometer (97%), y cómo algunos críticos la alababan en su estreno en plena invasión de blockbusters en verano -por allá de junio- me dije a mí mismo que tenía que verla. Por supuesto, en ese entonces, pocos la tomaban en cuenta para el Oscar, y su distribución se veía difícil. Fast-forward al presente, y es la que viene con todo para el Oscar, con nueve nominaciones bien merecidas. Irónicamente, son los lados opuestos los que se enfrentan. The Hurt Locker (2009), es la cinta menos taquillera de las 10 en Mejor Película, y Avatar (2009), su mayor amenaza, es no sólo la más taquillera de las 10, sino la más taquillera en la historia.

Antes del filme en cuestión, sólo había visto una cinta de la filmografía de Kathryn Bigelow; K-19: The Widowmaker (2003), con Harrison Ford y Laim Neeson, que me pareció bastante buena, pero no fue Bigelow quien me atrajo a ver The Hurt Locker. Creo que fue el género, y en los últimos meses, el buzz de Oscar me llevó a poner toda mi atención en ella.

The Hurt Locker es una cinta con temática bélica a simple vista, pero que nunca llega a tocar el género en sí. Situada en la guerra de Irak, es una cinta moderna, que apela a un público muy familiarizado con ésta, y nos lleva a través de un espacio que no se había explorado con anterioridad. La trama se centra en una unidad del ejéricto de EU que desativa bombas durante el periodo de post-guerra en Irak, alrededor de 2004. El Sargento William James llega como reemplazo a liderar el equipo uniéndose al Sargento J. T. Sanborn, y al especialista Owen Eldridge. El trío va constantemente de un lugar a otro a desactivar bombas, siendo James quien realmente lo hace mientras sus compañeros lo cubren. Estos protagonistas son interpretados por Jeremy Renner (James), Anthony Mackie (Sanborn), y Brian Geraghty (Eldridge), siendo los tres en cierta forma vitales para la historia, pero es Renner quien carga más peso. Él es, después de todo, el principal, aunque, de manera sutil y muy obtusamente, la guerra es nuestra protagonista. Como bien citúan textualmente al inicio, “la guerra es una droga”. Y estos personajes la consumen a diario. Dejando fuera sus diversas nominaciones a distintos premios, debo decir que en un principio, cuando Renner entró en pantalla por primera vez, me costó trabajo pensar que pudiera cargar con el filme. Estos pensamientos se desvanecieron en cuestión de segundos. Jeremy dota a su personaje de cierto carisma protagónico muy necesario para sacar adelante un proyecto como éste. No es alguien con quien nos podamos identificar tan fácilmente, pero es humano a fin de cuentas. Así pues, este Sargento James establece su carácter y su modus operandi en unas cuantas escenas. James no es un novato en su trabajo; de hecho, ha desactivado cientos de bombas, y va por más. Al igual que Ryan Bingham en Up in the Air (2009), James es un apasionado en su trabajo. Uno recolecta millas; el otro, bombas. Ambos están igual de apartados de sus familias. En su primera misión juntos, Sanborn y Eldridge tachan a James de imprudente, pero él sabe lo que hace. Y lo hace a su modo. Hay una línea hermosa dicha por él mismo que lo describe a la perfección: “Si voy a morir, quiero estar cómodo cuando suceda”. Los métodos de James lo llevan a tener algunos desacuerdos con sus compañeros, y mientras ellos se la pasan contando los días restantes que les quedan de su servicio, a él le viene siendo igual.

Si crees que la cinta va de desactivar una bomba tras otra, todas bajo las mismas circunstancias, estás totalmente equivocado. Tras todas estas escenas, hay una narrativa fuerte, bien sedimentada y bien alimentada que nunca tropieza. La tensión del brillante guión y del estupendo trabajo de cámara y actoral te lleva a fuertes niveles de adrenalina. El suspenso está presente en cada momento en que James se pone el traje especial y comienza a caminar hacia el enemigo, no sabiendo si regresará o no. Por un lado, él y la bomba; por otro, sus compañeros que buscan entre los edificios cualquier señal de movimiento enemigo. Una tensión absoluta. Los dados se tiran. El tiempo aguarda. Tic-tac, tic-tac, suena el reloj de la muerte. Es bajo estos elementos en que toma lugar, la que creo es no sólo la mejor escena de la cinta, sino una de las mejores escenas cinematográficas que he visto. Si uno no responde a ella, estás en el hoyo. Impactante, hermosa y profunda, fue cuando me di cuenta que Kathryn Bigelow sabía muy bien lo que hacía. Que los $50-$60 habían valido la pena. Esta escena precisamente la usan en uno de los posters para la película, y se las muestro abajo. Cuando vean la cinta, la entenderán. Y si ya la vieron, es muy posible que concuerden conmigo.

En una de ésas, la unidad es llamada a la Green Zone, a investigar la explosión de un camión que resultó en numerosas muertes civiles. Impulsado por una corazonada, James lleva a sus dos compañeros a través de las oscuras calles cercanas, exponiéndose a él mismo y a ellos a un peligro palpable, pero escondido. Una vez más, James demuestra cierta imprudencia frente a su trabajo, y a su vida. Ya antes de ésto se había metido en una zona muy peligrosa, esa vez él solito, bajo un motivo de venganza. Hacia el final, sin embargo, es el peligro quien finalmente le devuelve la sonrisa. Para cuando terminan sus días de servicio, ni Sanborn ni Eldrigde quieren continuar con esa vida. Eldridge, debido a una incapacidad física que tardará bastante tiempo en recuperar, y Sanborn por su parte, debido a un impedimento emocional. Estos soldados han sufrido; han, digamos, burlado a la muerte día tras día, y no es algo que deseen volver a experimentar. James es el único de los tres que regresa tras un tiempo, a servir durante otro año entero haciendo algo que él ama. Consumiendo su droga.

The Hurt Locker es un filme que impacta de inicio a fin, y que nunca te deja tranquilo durante las más de dos horas que dura. Es un impecable trabajo proveniente de todos los ámbitos: dirección, actuación, producción, guión, sonido, y cinematografía. Nueve son las nominaciones al Oscar que tiene, y ninguna de ellas está de más. Y viene con todo. El tema, aunque crudo y dramáticamente pesado, es fresco, y aporta mucho al género. No la juzgues por ser otra película de guerra. No lo es. Su importancia dentro de la industria va a estar presente por muchos años. Que gane el Oscar pues, es lo de menos. Ni por perderlo ni por ganarlo, se hará peor o mejor película de lo que ya es. Aunque por supuesto, ganarlo lo recalcaría. Y viendo cómo le ha ido en los precursores, podría afirmar que estamos ante la Mejor Película del 2009, según la AMPAS. Tiene el DGA, PGA, WGA, BAFTA, y otros más. Su competencia se ha debilitado. Avatar (2009) sólo tiene el Globo. Inglourious Basterds (2009) tiene el SAG. Precious (2009) fue la favorita de Sundance y Toronto. Y Up in the Air (2009) tiene a la NBR y el WGA también. Creo que la carrera ha terminado. ¿Por qué quiero que gane el Oscar si le di 4.5 de 5? Desgraciadamente, éste es uno de esos filmes que cuesta mucho trabajo calificar por medio de una escala numérica. Me gustaría quitarle sólo en esta ocasión la calificación, pero eso ya es algo obligado. He debatido mucho sobre si darle la perfect score, pero hay algo que no me cuadra en el asunto. Quizás si la viera otra vez me ayudaría. Por el momento, no le tomen mucha atención al número, que a veces éstos engañan. Para eso existe el Summary.

Oh, por cierto, no esperen ver mucho a Ralph Fiennes y a Guy Pearce. Sus papeles son casi cameos. Y sin embargo, son notables.


Review: Up in the Air (2009)

5 out of 5

 

 

Summary: Up in the Air invita a la reflexión del público con sus mensajes, evitando caer en lo pretencioso, acompañados de una dirección tremenda de Jason Reitman y el enorme carisma de sus protagonistas.

Iron Knight reviews Up in the Air.

¿Qúe es la vida? O más bien, ¿qué momentos hacen de una vida algo memorable? ¿Cuál es su propósito de ella? ¿Cuál es TU propósito? Todos tenemos una forma de ver y de manejar nuestras vidas. Hacemos cantidades de cosas cada día -algunas irrelevantes-, conocemos miles de personas, y llevamos como sea un ritmo diario, que nos caracteriza, fuera de nuestro físico. Cada quien es dueño de su propia vida y cada quien la vive como quiere, en la mayoría de los casos. Y de vez en cuando, nuestra felicidad se ve impedida por nuestra misma forma de vida. Ésta es una de los temas que toca, ahora sí tengo un argumento válido, una de las mejores películas del año pasado, Up in the Air (2009), un drama algo ligero sobre los problemas existenciales de un hombre que, literalmente, se la vive en el aire, basada en la novela homónima del 2001 de Walter Kirn.

Ryan Bingham se gana la vida despidiendo a gente de sus trabajos en compañías por todo el país, donde sus jefes son demasiado cobardes para hacerlo ellos mismos. A causa de esto, viaja constantemente de un lugar a otro sin tener tiempo de hacer conexiones con otras personas, incluyendo a su propia familia, de quien está bastante apartado. Esto sin embargo, no le importa, porque su única y verdadera meta es alcanzar una cifra de 10 millones de millas recorridas en puro avión, algo que sólo 6 personas han logrado. Su filosofía de la vida no involucra ningún tipo de compromiso, y sus incesantes viajes le han llevado a ver a los aeropuertos como su verdadero hogar. Además, de vez en cuando, ofrece conferencias de motivación, en donde invita a la gente a liberarse de las relaciones con personas y cosas que les impidan vivir su vida plenamente. Desde aquí nos queda claro que Ryan es un tipo solitario, e irónicamente, rodeado a la vez de miles de personas. Se dedica a viajar y despedir, una rutina que le acomoda sin ninguna señal de queja. Un estilo de vida en el que se siente a gusto. Ésto, hasta que suceden dos grandes eventos.

¿De cuál hablamos primero? Uno es referente a su trabajo, y el otro, al amor, pero, a fin de cuentas, las dos se cruzan, poniendo a Ryan en un camino desconocido para él: las relaciones sociales.

Hablaremos primero sobre el del amor, porque, linealmente, ocurre primero en la cinta. En uno de sus tantos viajes, Ryan se topa con una mujer, Alex, cuyo trabajo (que no queda del todo claro) la obliga a viajar tanto como él. Al conocerse, comienzan una relación casual, en donde sólo se ven cuando sus viajes se los permiten. Ryan se siente atraído por Alex, y ella por él; pareciera que, por sus formas de vida, su compatibilidad fuera exacta. La relación crece, y Ryan la lleva a la boda de su hermana, redimiéndose a la vez, de su ausencia en la familia. Pero para este punto hay que discutir un poco sobre lo otro, el repentino cambio en su trabajo.

En una de sus tantas idas, Ryan es contactado a regresar a casa, en Omaha, Nebraska, para una junta de trabajo, en donde Natalie Keener, una joven ambiciosa ha ideado una nueva manera de llevar a cabo los despidos de la gente, por medio de Internet. Esto representa un ahorro considerable económicamente hablando, y quita la necesidad de enviar personas a hacer el trabajo. Ésto enfurece a Ryan, cuya cómoda rutina de vida se ve amenazada, y lo lleva a argumentar que Natalie no conoce nada del proceso de trabajo, para lo que su jefe lo manda a continuar despidiendo gente cara a cara y enseñarle a Natalie, mientras se aprueba el nuevo método. Natalie se da cuenta de lo vacía que es la vida de Ryan y constantemente cuestiona su filosofía, pero asimismo, aprende lo que verdaderamente significa su trabajo. He aquí uno de los grandes aspectos de la historia. Durante el filme hemos observado que Ryan es, digamos frío, a la hora de ejecutar su trabajo, algo que Natalie es incapaz de ser por más que los intente. Mientras que Ryan deja a un lado sus sentimientos para evitar afectarse por la cantidad de veces que despide a las personas, Natalie no puede, y eventualmente cuestiona su mismo empleo. <-SPOILERS ADELANTE (selecciona el texto si quieres leerlo)-> En uno de esos tantos despidos, Natalie y Ryan se topan con una mujer, quien se suicida por perder su empleo, y Natalie queda emocionalmente devastada y renuncia a su empresa. Por otro lado, Ryan descubre que Alex es en verdad una mujer casada y con hijos, quien sólo ve en Ryan una vía de escape de su rutina diaria, enfatizando una vez más las diversas formas de vida de cada persona. <-FIN DE SPOILERS-> Ryan queda devastado también, y en medio de su soledad, logra llegar a su meta de millas recorridas, pero para ese entonces, el sueño ya no resulta tan agradable. Nuestro protagonista para ese momento, ha realizado un viaje emocional, que cambia por un momento su vida. ¿De qué sirve pues, lograr algo tan superficial y númerico como recorrer 10 millones de millas, cuando tus sentimientos están impedidos de recorrer cualquier distancia?

Jason Reitman y Sheldon Turner logran imprimir en el guión factores de enorme peso en la actualidad. En primer lugar, y el más obvio, el desempleo. Miles de personas pierden su trabajo cada año, y la economía anda por los suelos. Pero a pesar de esto, hay gente a la que le importan más otras cosas. Como bien dicen en el filme, hay muchos beneficios que el dinero te da, te puede dar comodidad en tu casa, te puede ofrecer calefacción, pero nada es mejor que el calor que te ofrecen tus seres queridos. Cierto, la gente se puede aislar si quiere, pero los mejores momentos en la vida nunca se pasan solos. La obsesión de Ryan por su trabajo, y más aún, por recorrer sus millas está presente durante toda la cinta, y en ningún momento le ofrece algo verdaderamente valioso. Por otro lado, está el hecho del dominio de las máquinas sobre todo. La innovadora idea de Natalie resultaba práctica y efectiva en muchas cosas, pero limitaba a las personas a interactuar físicamente con el mundo. Las máquinas hacen ahora nuestro trabajo, ¿y mientras nosotros qué? ¿Llegaremos a una vida como en WALL-E (2008)? Reitman y Turner se lanzan con muchas ideas para el público para reflexionar y en ninguna de ellas se trastabillan. Mezclan humor acertado, con un drama complejo, pero ligero con el que la gente fácilmente se puede identificar. Hay algunas fallitas por ahí, empero.

George Clooney, Vera Farmiga y Anna Kendrick son las estrellas de la película. Gracias a ellos, podemos disfrutarla, porque le brindan muchísimo carisma a sus papeles. El guión fue escrito por Reitman pensando exactamente en ellos. El peso principal lo tiene obviamente Clooney, y de hecho él es quien verdaderamente triunfa, me atrevería a decir, lo mejor de la cinta, en donde todo es excelente. Sólo alguien como él hubiera podido llevar a pantalla un personaje complicado, con el que, a pesar de lo cuestionable de su vida -¿quién puede vivir despidiendo gente?- establecemos una simpatía común. Vera y Anna, como Alex y Natalie respectivamente, se unen a Clooney para formar un trío con muy buena química entre ellos, y ahora no me cabe duda sobre sus nominaciones al Oscar. Kendrick demuestra que fuera de Twilight, ella sí tendrá una carrera. Sí, te hablo a ti Taylor Lautner. Y a ti también, Pattinson. Pero en especial a tí, Lautner. Estúpido, baboso.

Estamos ante el tercer filme de Reitman, y por lo pronto, va invicto. Definitivamente va a crecer con el paso del tiempo. Con sólo 32 años de edad, ya es favorito de la Academia, y esperamos con ansias otra nueva cinta. Por cierto, su elección de música para la cinta es muy disfrutable, y si quieren checar la canción del mismo título que ésta, les recomiendo seguirse a los créditos. Y si no lo captaron durante toda ésta crítica, se los diré de forma clara y directa: VÉANLA.


Review: Sherlock Holmes (2009)

4 out of 5

 

 

Summary: Con una buena dosis de acción y suficientes neuronas, Sherlock Holmes es un efectiva y entretenida reinvención del personaje.

Iron Knight reviews Sherlock Holmes

Para empezar bien el año, y (personalmente) romper el récord de filmes vistos en cine del año pasado, me lanzé a ver el nuevo filme de Guy Ritchie reinventando al detective en la mañanita del 1 de enero. La función, para mi sorpresa, se llenó considerablemente, y el público conectó con el filme smoothly. La experiencia pudo haber ascendido a las nubes y a niveles orgásmicos de haber tenido la oportunidad de ver, tal como lo gozaron mis compadres gringos, el trailer de Iron Man 2 antes de la cinta. Demonios.  Pero aún así me emocioné mucho por ver el de mi esperada Clash of the Titans, que la vengo siguiendo desde hace medio año, y el de The Wolfman, cuyas expectativas me han bajado gracias a sus continuos cambios de estreno. Y hubo otro pero ni me acuerdo cúal fue. Seguramente era mediocre. Ya podemos decir que este año se estrenan todas ésas, pero por lo pronto iniciemos con una nueva versión de Sherlock Holmes, creado por Sir Arthur Conan Doyle.

Sherlock Holmes (2009) se enfoca fundamentalmente en dos cosas: Robert Downey Jr., y acción. Guy Ritchie es, a fin de cuentas, un hombre de acción CON cerebro, a diferencia del Sr. Bay, y utiliza sus recursos característicos para darle nueva vida al personaje, sin privarlo de sus dotes mentales para resolver los casos, lo que lo hace en un principio más accesible a la demanda actual de la gente. Aquí es donde entra Tony St……..errr…. Robert Downey Jr., quien se encarga de cargar con un protagónico sin inclinarlo demasiado a la acción o al humor. Downey Jr., cuya carrera dio un muy necesitado empujonazo con Iron Man (2008), muestra una vez más gran talento en pantalla, haciendo al personaje casi suyo. Su nominación al Globo de Oro es acertada, pero una victoria no lo sería. Claro que algunos querrán premiarlo al no tener ahora un Heath Ledger en el camino. ¿Por qué digo que no es perfecto en el papel? Porque sentí que a veces se sobreesforzaba por lograr simpatía con el público. Quizás en las inevitables secuelas, se establezca bien de lleno como Holmes. Pero su actuación sigue siendo lo mejor del filme, eso que ni qué.

EL buddie de Homes, el Dr. Watson es interpretado, como saben, por Jude Law. Al igual que con Downey y McAdams, su inclusión dentro de la cinta en un inicio no me animó tanto. Esos pensamientos se esfumaron tan pronto como aparecieron en pantalla interactuando con entre ellos. La química entre Law y Downey resultó, para mi sorpresa, otro gran factor para el éxito del filme. Law no se deja opacar por Downey, y muy lejos, de poner a Watson como causante de humor, lo hace ver tan interesante y útil como el mismo detective. Su relación con Mary durante el filme, que tiende al matrimonio, es un puntito débil en la historia en general, pero contrasta correctamente con el carácter y forma de vida de Holmes.

Rachel McAdams otorga belleza y elegancia, pero no por nada su papel es justamente lo más débil del filme. Y no es cuestión de ella, es cuestión del guión. Su personaje y sus escenas no logran encajar del todo, e Irene Adler se ve más como un medio -bien usado hasta eso- para introducir al Profr. Moriarty, némesis de Holmes al público. A pesar de su enorme diferencia de edad con Downey Jr., que fue lo que en un momento me hizo dudar, la relación entre ambos personajes es sutilmente manejada, aunque no muy bien establecida. Para los seguidores del detective en sus novelas e historietas quizás esto no represente problema, pero para otros sí.

Lord Blackwood es el villano de la historia y, justo como McAdams, es el personaje, y no Mark Strong, quien posee las fallas que lo hacen sentir debilucho frente al hilo de la historia. Cierto, su personaje es importante en ella, pero su fin es poco relevante. Mark Strong, como siempre es una palomita y su trabajo es en términos generales, bueno. Pudo haber sido mejor. Blackwood inicia siendo alguien temible y macabro y conforme avanza la cinta, disminuye su sustancia, terminando en alguien totalmente olvidable. Quizás eso se deba en parte a su demasiado temprana introducción, que valga la redundancia, carece de introducción, lo que nos deja asumir ciertas cosas del personaje que nunca se vuelven claras. Un villano como él, que resulta un farsán, pierde su esencia.

Sin embargo, hay puntos buenos para la cinematografía y el vestuario, muy acertados ambos, así como para la música del maestrazo Hans Zimmer, una delicia como siempre, que hace muy ameno al filme. Y el guión en sí contiene elementos ingeniosos. Voice-off, flashbacks efectivos, y un buen ojo para tomar en cuenta ciertos detallitos que ayudan a proveer de coherencia a tal. Y por supuesto, y a diferencia de Avatar, poco predecible.

Guy Ritchie libra una cinta que pudo haber fracasado en las manos equivocadas y la dota de un estilo diferente conservando la esencia del personaje. Está todo ahí; su desorden, su forma de ser, su inteligencia, sus formas de combate, y esto da pie a un buen inicio de lo que bien podría ser una franquicia larga y exitosa para Warner, que busca desesperadamente reemplazar a Harry Potter. Con Moriarty ya en la historia, las secuelas deberían explorar la rivalidad entre éste y Holmes, y darle un poco más de misterio al ambiente. Después de todo, es un detective, no un policía. Excelente opción para empezar el año.


Review: AVATAR (2009)

4.5 out of 5

 

 

Summary: Cliché and predictability add to the huge leap in filmmaking that represents Avatar, a glorious, astonishing, groundbreaking and visually stunning cinematic experience and achievement.

Iron Knight reviews James Cameron’s Avatar

NOTA: Como un plus, pueden checar mis primeras impresiones sobre el filme, en el screening del Avatar Day, allá por agosto, publicadas en Le Blogué, y comparar los argumentos que a continuación se desglosan. 🙂

Doce años después de mostar su épica y exitosísima Titanic (1997), James Cameron logra otro acierto en su filmografía llena de clásicos. El tipo sabe imprimirle un estilo único que ningún otro cineasta puede imitar. Dedicado y fiel a sus proyectos, este visionario y detallista director nos ha otorgado una nueva experiencia jamás sentida o vista antes. Avatar es el resultado de más de una década de trabajo realizado por miles de especialistas, y cada segundo que pasa realmente lo refleja. Créanme, ningún otro director esta década ha hecho un trabajo tan cuidadoso y minucioso como Cameron. Su nominación al Globo de Oro está más que merecida, pero hablemos más de la cinta en general.

Avatar es de esas películas que muy rara vez vemos; de ésas que se arriesgan contra los estándares cinematográficos de la época, los hace a un lado, yquizás hasta los redefine, y encima de todo, sale a flote con buen clima. Es un filme que mágico, que crea estrellas de cine, y que representa una experiencia nueva en el mercado. Y reafirma lo que Cameron nos ha mostrado a lo largo de su trayectoria: las historias épicas a gran escala son su fuerte. Y sí, en cuanto a eso, no hay quien lo quite de ese trono. Nadie hace épicas como él. Nadie. Su mano como director en la cinta es un trabajo impecable, y su habilidad para contar historias, y esta historia en particular es talentosa.

Pero no cometan errores. Las historias que escribe Cameron no son para nada magistrales ni realmente originales, y Avatar no es la excepción. Desde el inicio, casi sabemos cómo se desarrollará la cinta, y a lo mejor hasta tenemos una buena idea de cómo terminará, pero aún así la queremos ver suceder. Un renegado ex-marine, paralizado de cintura a abajo es reclutado a ir a Pandora, una luna perteneciente a un planeta ficticio dentro del Sistema Alpha Centauri A, el más cercano al nuestro a unos pares de años luz. La pregunta, ¿por qué? Resulta que su hermano gemelo, un cientifíco que trabajaba en la creación de Avatars; seres artificiales creados a base de ADN humano y Na’vi (raza de Pandora), cuya mente se une al humano en cuestión para que este lo controle,  murió, y se necesitaba a alguien con los mismos genes para no desperdiciar el Avatar de aquél, pues al parecer son muy costosos. Jake entonces acepta; pero mientras los científicos trabajan por su lado aprendiendo y estudiando la cultura Na’vi, los burócratas y los militares se encuentran por otro, buscando la manera de extraer todo el mineral de la luna, una especie de roca imposible de encontrar en otros lugares, con un costo para nada modesto, cuyo nombre es….. bueno, Unobtainium. Sin duda se partieron el cerebro buscando tal originalidad. Pero bueno, para no hacer el cuento largo, Jake (en su forma avatar, claro) conoce a una Na’vi nativa, Neytiri, quien le enseña la cultura, se enamora de ella y de Pandora, y aborta la misión encomendada que tiene de sacar al clan Na’vi de su hogar, un árbol de talla jumbo, que resulta ser el mayor depósito del ansiado mineral. Todo est desencadena una batalla entre ambos bandos, en la cual, obviamente, triunfan los buenos ¿Ven? Nada que no hayamos visto antes, pero eso no es lo que realmente importa,`porque Cameron lo cuenta de una manera diferente. Es como envolver el mismo regalo en diferentes tipos de papel, y con distintos moños. De esta manera, si te enfocas sola y únicamente en encontrar una historia altamente reflexiva y con giros inteligentes e interesantes, Avatar será un dolor de cabeza: es una cinta, sí, llena de clichés, con momentos sumamente predecibles, y con algunos personajes poco trabajados y sin profundidad. Hay algunas escenas muy buena, eso sí, que compensan a las escenas muy malas. Sabemos que el guión no ha sido por lo que Cameron es tan reconocido.

De esta forma, lo que queremos realmente ver, es que sucedan las hechos a través de la visión del director, y en específico, a través de su mundo, Pandora, en donde nos mete de lleno desde que corren los primeros minutos. Sin embargo, a pesar de las vastas carencias del guión, tenemos al menos un cuarteto de personajes relatables y memorables, logros que pertenecen a sus actores correspondientes. Sam Worthington muestra una mejor faceta que en Terminator: Salvation (2009), y personifica a un Jake Sully, a nuestro protagonista y héroe con carisma y sentimiento. A través de él, vivimos un viaje y un recorrido tanto en su interior como Pandora; lo vemos ir de un hombre con pocas ilusiones, a un líder con valía y decisión. Con él, vamos de la mano aprendiendo sobre Pandora, y aprendiendo a admirar este mundo, a diferencia de la mayoría de los otros humanos, cegados por su propia avaricia. Neytiri, o mejor dicho, Zoe Saldaña, llena a la perfección el rol que le fue otorgado, y conecta con el público al grado de sentir simpatía hacia ella, y por medio de ella misma, hacia todo lo que le rodea. Neytiri es una de la piezas clave del triunfo de esta cinta. Su relación con Jake es justificada y su desarrollo es creíble. Una vez más, Cameron nos presenta otra protagonista con coraje y fortaleza y Saldaña es magnífica en el papel. Sigourney Weaver también lo es en el suyo, que es menor, pero nunca del montón. La Dra. Grace Augustine pasa de ser una científica/botánica a quien le da igual la vida de Jake, a una figura materna para éste. Y Stephen Lang……. oh, ese Lang, ¿qué sería el Col. Miles Quaritch sin él? Lang toma un personaje medio vacío y lo vuelve memorable. En mucho tiempo no había visto a un villano tan rudo y tan cabrón como él. Desde que lo ves, el tipo no te agrada, pero tus sentimientos contra él crecen conforme la cinta avanza. Quaritch es de esos tipos con los que más vale no discordar, porque te suelta un madrazo, o un balazo, o te mata con lo que haya al alcance. Lo odias, al igual que a Giovanni Ribisi que interpreta a Parker Selfridge, el administrador a cargo de vigilar el trabajo de los mineros, un tipo cínico y avaro.

El aspecto técnico del filme no tiene fallas. El mundo que ha creado Cameron tiene vida, con fauna, flora y ecosistemas propios, donde cada ser tiene una razón para estar, y una conexión entre ellos, de acuerdo a los Na’vi, quienes creen en una deidad que los une con la Naturaleza. Es por esto que Avatar no es un filme que se ve, es un filme que se vive y se siente; Cameron te sumerge dentro de su mundo, y no es un lugar del cual quieras salir enseguida. Cada momento en que muestra la ferocidad y magnificiencia de este mundo sirve para conocer más a tal, y para adentrarnos más en él. Y aquí es donde entra el famoso 3D; Cameron lo utiliza para darle profundidad y vida, y no para arrojarte cosas en la cara. El formato es sutil, te ayuda a realmente sentir que estás en Pandora por casi 3 horas. La técnica de motion capture utilizada en la cinta no tiene comparación alguna. Alguna vez Gollum y King Kong redefinieron el uso de CGI en sus respectivas películas, pero nunca al grado de perfeccción que lo hace Cameron. Ningún personajes computarizado se ha visto tan real, tan verdadero, y tan creíble como los Na’vi, y en especial como los dos centrales. Ésas son sin duda las actuaciones de Worthington y Saldaña, y de muchos otros. Sus movimientos son exactos, sus facciones muestran sentimientos, y sus ojos….. esos ojos….hay vida en ellos, brillan, expresan. La interacción entre personas reales y seres CGI es perfecta dominando por fin esa barrera de percepción que hacía inverosímil tal interacción. Lo que se ha hecho en esta cinta els algo casi mágico. La edición, el sonido, y por supuesto los efectos visuales son espléndidos y de primera calidad. El score de James Horner es una música calmada, pero emotiva y ciertamente encaja con Pandora. Incluso la canción  interpretada por Leona Lewis, acertadamente titulada I See You, no te suena tan mal una vez que el filme termina. No posee el efecto y el poder de My Heart Will Go On, de Titanic, y quizás se esforzaron mucho por emular ese éxito, pero tiene sentido y emoción.

Y mientras más lo pienso, menos puedo evitar un cierto aire del Disney de antaño como influencia en el Avatar de James Cameron. Las historias de Disney, y podemos remontarnos al Renacimiento de la casa (1989-1999), no eran historias 100% nuevas. Prácticamente uno sabía de antemano lo que sucedería al final; el bueno mata al malo y se queda con su pareja viviendo felices por siempre, pero era el sello magico que le imprimían los talentos de la compañía lo que hiceron clásicos aclamados como Beauty and the Beast (1991), o The Lion King (1994). Avatar es lo mismo: personajes bien visualizados dentro del contexto del bien y el mal, ambientes y lugares peculiares, escenas memorables, una historia de amor entrelazada con un recorrido personal del protagonista, un problema que ocasiona una guerra/duelo/batalla…. Y podría seguir con la lista, pero el punto no es comparar, sino dar a entender que Avatar, tanto como Disney, tiene esa magia que la hace triunfante aún sobre sus propias fallas, y vaya que las tiene, y que resulta en una experiencia que vale la pena vivir, y más aún con esa gloriosa y épica batalla de más de media hora, que te deja boquiabierto y babeando, y que seguramente tiene a Michael Bay zurrándose en sus pantalones. Y sí, en verdad hay tanto elementos sci-fi como de fantasía, pero son más los primeros que los segundos, pero funciona como ambos.

¿Que marcará la época y que revolucionará al cine en general? ¿Que a partir de él, las películas seguirán su ejemplo y surgirá como influencia de muchos otros filmes por venir? Sólo el tiempo lo dirá, pero de que es un paso grande en hacer cine, lo es. Los filmes de James Cameron tienen todos esa particularidad: son eventos. Este es un director que impulsa la tecnología a otro nivel, y que con ellos presenta otra manera, una manera más avanzada de hacer posible, de llevar a la realidad, una idea. Tan sólo con ver el tiempo que esperó para realizar Avatar, afirmamos la importancia de este director acualmente en el negocio. Por otro lado, es un hecho que el éxito de Titanic (1997) es algo irrepetible, o por lo menos por unas cuantas décadas más, aún para una cinta de este calibre, y las circunstancias lo hacen imposible. Sin embargo, Avatar está destinada a hacer lana, y a ser amada por el público. Punto. Pero tampoco estamos ante una Aliens (1986), una cinta, si bien no perfecta, se acerca mucho a ello. ¿Que se adueñará de los premios y de los Oscares por venir? Quién sabe, pero algunos la tomarán en cuenta, pero sí barrerá los de categorías técnicas.

¿Es un deber ver Avatar? Yo diría que sí. Lejos de ser catalogada como la mejor cinta de todos los tiempos, y fuera de los constantes aplausos de lo increíble que es visualmente, el filme de Cameron es uno que puede disfrutar cualquiera. En la sala donde la vi, había jóvenes, adultos, y hasta personas de la tercera edad, y puedo asegurar que ninguno salió aburrido. El verla en 3D o no, ya es asunto de cada quien, pero personalmente encontré algo cansado verla en tal formato, sobre todo teniendo una larga duración. El 3D pues, no es indispensable, pero sí le agrega puntos a la cinta, y si la quieres vivir de la mejor manera posible, es sumamente necesario el IMAX 3D (yo no la vi en IMAX). Aún no decido entre esta última o en regular 2D para mi segunda vez, que cada vez la siento más necesaria. Es que hay tanto que sacarle, y definitivamente mi opinión puede cambiar con ello. Por tanto, esperen un update con nuevos comentarios aquí para esta semana que viene, y a lo mejor hasta nuevo score en el ranking, ya sea pa’ arriba o pa’ abajo. Quién sabe, ya veremos…. 

Pero bueno, el mundo está listo; ha sido creado y presentado. Ahora Cameron puede jugar en él como se le dé la gana en las secuelas, si en franquicia se convierte. A quién engañamos, es Fox, y si la taquilla da positivo, habrá más excursiones a Pandora. Y de ser ese el caso, ya tenemos las maletas empacadas. 😀


Review: (500) Days of Summer (2009)

5 out of 5

 

 

En corto: Adorable y encantadora, (500) Days of Summer es un puñetazo al estómago con la verdad de una historia de amor y de la vida. Pero es un golpe que alegra.

Iron Knight reviews (500) Days of Summer

De entre tanta mierda tienen que salir cosas buenas. Los filmes indie (independientes, no indios) siempre se han caracterizado por contar historias de una manera muy ligera, pero no por nada dejan de ser interesantes y digno de una checadita. Tal es el caso de 500 Días con Ella (título en español), una ópera prima del debutante Marc Webb, quien ha laborado mucho más en el campo de videos musicales para grupos como Green Day, Good Charlotte, AFI, y My Chemical Romance, entre otros artistas. Para lo que es, no le salió nada mal al tipo.

Todo en la película está bien cuidado y presentado; las actuaciones, la dirección, la edición, el guión (sobresale), y hasta el soundtrack, que anima y  encaja sutilmente con el mood en general. Para los que no sepan, (500) Days of Summer no es, como bien explican al iniciar la cinta, una historia de amor, sino una historia SOBRE el amor. Así pues, el filme es un recuento y un recuerdo de nuestro protagonista, Tom Hansen (Joseph Gordon-Levitt) de la relación que mantuvo con la chica de sus sueños, Summer Finn (Zooey Deschanel). Obviamente, y casi desde el inicio, sabemos que este noviazgo no funciona, pero lo que realmente uno quiere saber es cómo sucedió esto. Por tanto, el guión muestra y sigue una  narración no-lineal (estructura atemporal) reflejando la memoria de Tom, quien, recuerda primero (como muchos hacen) los mejores momentos. De esta manera, cada una de las escenas se encuentra precedida por el número de día de la relación, tomando como base precisamente, el día en que Tom conoce por primera vez a Summer, quien llega como secretaria al lugar donde el otro trabaja, una compañía de cartas (de esas que las ves en tiendas departamentales y las das en ocasiones especiales) No pasa mucho tiempo hasta que comienzan a charlar y conocerse, y una cosa lleva a la otra, y pronto se genera cariño entre ellos. Sin embargo, hay un pequeño problema: Summer no cree ni en el amor ni en el destino (ése que te hace creer que nada es coincidencia), y sin rodeos, le dice a Tom que ella no busca un novio ni quiere algo serio, lo cual lleva a Tom durante el transcurso del filme a una constante confusión, dado que claramente lo que sucede entre ellos no es de amigos.

(500) Days of Summer es más que la clásica chick-flick, de ahora. Es una comedia romántica encantadora, sencilla y modesta, que te conecta desde los primeros segundos, y te saca a corazón sonrisas y algunas risas. Después de todo, esta es una cinta que hay que disfrutar; una arquitectura de una visión honesta de lo que es o puede ser el amor con toques carismáticos y situaciones inteligentes, apoyadas en un guión que brilla a lo largo de hora y media.

El reparto no es grande, pero no es que lo requiera. Si bien los secundarios son bien utilizados, la cinta realmente recae en dos. Por un lado, Joseph Gordon-Levitt, a quien muchos recordarán como el chamaquillo tonto en 10 Things I Hate About You (1999), al lado del, en paz descanse, fallecido Heath Ledger y Julia Stiles. y más recientemente como el malvado Cobra Commander en G. I. Joe: The Rise of Cobra (2009). Aquí se deshace de toda duda de su capacidad y nos muestra a un sensible y simpático protagonista, del mismo modo que la adorable (y hermosa) Zooey Deschanel, quien además tiene una carrera como cantante, presenta una Summer atractiva (sin ser demasiado sexy), misteriosa y algo cerrada, que da credibilidad al motor que prácticamente mueve a Tom, y a la cinta. Ambos logran una conexión con el espectador (o al menos conmigo) que hacen ganarse tu atención y quizás hasta comprender sus acciones y sentimientos.

Debo decir que jamás me ha gustado este género de películas. Siempre se me ha hecho burdo y repetitivo, a veces hecho hasta el cansancio, pero (500) Days of Summer se siente tan fresca como pocas; te sientes a gusto  y alegre viéndola, y hacia el final, no puedes negar que haya tocado, o al menos rozado una parte de tu corazón. La esencia del filme te captura, y, justo como Tom con respecto a Summer, te hace adorarlo pasando por alto algunos detallitos, que para nada son obstáculos.

Esto es calidad señores. Otra prueba de que a veces es mejor irte a lo pequeño, pero sabroso, en vez de tonteras superficiales (cough *** New Moon *** cough…). (500) Days of Summer es agradable al gusto y satisfactoria a más no poder, así que por favor, ahorita que sigue en cartelera (en México, por lo menos), NO LA DEJEN PASAR. Les estaría muy agradecido.

PD. El trailer no le hace justicia al filme, es mejor que eso. Y adoro los ojos de Zooey Deschanel…