Of cinema and other drugs…

Entradas etiquetadas como “Fantasy

Review: The Chronicles of Narnia: The Voyage of the Dawn Treader (2010)

2 out of 5

Summary: Un mundo supuestamente lleno de magia es retratado en una película génerica y carente de ella. Hay chispas por ahí y por allá, pero el fuego nunca surge.

The Chronicles of Narnia: At World’s End

La tercera entrega de las dichosas Crónicas de Narnia es también la tercera en fallar en darnos una buena aventura mágica. Lo cual no es noticia, la verdad.

Hace 5 años, Disney nos trajo una adaptación -la primera de una saga fílmica- de las novelas de C. S. Lewis acerca de este mundo ‘fantástico’ en el cual suceden cosas y gobierna un león. O algo así. El caso es que, aunque se agradecía el esfuerzo por imitar un éxito parecido al de Harry Potter o al de Lord of the Rings, la cinta ni se inmutó en darnos personajes memorables, ni ofrecernos una historia interesante. En resumen, fue una cinta olvidable que, de acuerdo, sí logró (a duras penas) establecer un mundo para una futura franquicia, pero estaba claro que necesitaría de una secuela mucho más profunda para subsistir. La taquilla fue positiva y Disney no dudó en poner en marcha una secuela pronto. Pero con ello, cometió un pequeño error, que resultó grande.

Prince Caspian llegó en verano de 2008 y su resultado fue dudoso, tanto crítico, como taquillero. En primer lugar, la cinta no incursionó en ningún terreno nuevo, y al contrario, decidió presentar a fin de cuentas más de lo mismo que habíamos visto ya antes, sólo que esta vez sin nieve y con un par villanos blandos y aburridos. Por si no fuera poco, Caspian fue sandwicheada por dos blockbusters taquilleros: Iron Man e Indiana Jones and the Kingdom of the Crystal Skull, las cuales le robaron mucha clientela como quien dice. El error que había mencionado de parte de Disney es que se empeñó en lanzar a su secuela como un tentpole seguro sin preguntarse siquiera si poseería el fanbase necesario para ello y arriesgándose con títulos más llamativos. Y es que en un principio Caspian esperaba estrenarse en diciembre 2007 -temporada de invierno- como su predecesora, pero les ganó el lugar The Golden Compass y temieron que aquélla les ganara. Pero bueno, Disney y Walden comenzaron entonces a planear otra secuela, para la cual Disney quería reducir el presupuesto -y Walden no-, y fue cuando surgió la disputa y Disney se retiró de la co-producción. Enctonces, llegó Fox, que ansiaba una saga fantástica.

¿Y qué hizo Fox? Bueno, increíblemente logró sacar adelante una tercera entrega de una saga que andaba exhausta en su comienzo apenas, pero el resultado, como siempre, dista mucho de ser un rescate propiamente dicho. De hecho, pareciera que a Fox no le importó la propiedad.

Voyage of the Dawn Treader ve el regreso de Lucy y Edmund Pevensie a Narnia, junto con su odioso primo Eustace, en donde suben a bordo del Dawn Treader, la nave en la que el ahora Rey Caspian viaja para conocer el paradero de unos ancianos amigos de su padre. Y de metido está también un ratón sin botas llamado Reepicheep, a quien supuestamente conocimos también en el filme pasado, pero yo no lo recuerdo. En nuestro mundo al parecer ha pasado otro año, y en Narnia han pasado tres años, lo cual no tiene mucho sentido porque lo que sí recuerdo de Prince Caspian es que habían pasado unos mil años creo, y en el mundo Pevensie (la Tierra) también había pasado uno, pero eso por lo visto no es problema del filme. Y no, no leí los libros.

De entrada parece que todo va bien. No hay dos hermanos mayores (Susan y Peter) molestos estúpidamente escritos, ni actores incapaces de actuar como ellos. Y a simple vista parece que tampoco nos tenemos que tragar esta vez animales parlante salvo el mencionado y mentado ratón y un minotauro que anda por ahí sin explicación alguna. El inicio es abrupto, y no nos deja conocer bien la relación de Eustace con sus primos amantes de Narnia, pero considero que es correcto dado que nadie viene a ver una cinta así para ver una casa inglesa en plena Segunda Guerra Mundial.

Sin embargo, lo bueno aguanta poco. El primer destino de la embarcación es una isla que al principio parece desolada, pero luego -¡sorpresa!- aparecen unos guerrilleros que atacan a Caspian y compañía y los encarcelan. Y la isla retoma la actividad de una vida cotidiana. Caspian se da cuenta que en su celda no está solo, y descubre al primero de los siete vejetes del rey. Éste le cuenta que tiene que juntar las 7 espadas especiales pertecientes a cada uno de ellos, las cuales están regadas por todas las islillas de la zona y fueron regaladas por Aslan, el Dios de Narnia. A partir de toda esta escena, desde que llegan a esta isla poblada hasta la mitad del filme, más o menos cuando Eustace se convierte en bestia, es seguro afirmar que Voyage of the Dawn Treader es un desastre rotundo. El diálogo terrible, unas peleas de espadas de lo más genéricas y aburridas posible, una trama sin sentido, una edición espantosa, y hasta un diseño y nivel de producción (maquillaje, vestuario, sets) de una cinta proveniente de un estudio menor. Incluso los efectos visuales se sienten apagados y no muy bien pulidos. Qué vergüenza, la verdad. Yo sólo esperé que la película acabara ya.

La cinta parece jalar al barquillo de una isla a otra sin conexión verdadera. Dejamos una isla sin siquiera obtener una conclusión coherente de ella, y nos vamos a otra. Entiendo, por lo que intenta la película, que cada isla es una especie de moraleja cristiana, pero realmente la única que ligeramente nos da una es la del oro, en la que Caspian y Edmund tienen una discusión sobre el liderazgo de la misión que casi me hace vomitar. ¡Vaya manera de ganar nuevos adeptos a su franquicia, Walden!

La segunda isla no es mucho mejor. Nos encontramos a uns seres invisibles que tan sólo quieren ser vistos sin importar su fealdad estética. Para ello hay un libro mágico con hechizos para todo, según, lo cual no es cierto, porque dicho libro no parece incluir ningún encantamiento para mejorar la cinta. En la misma isla, un señor -un mago al parecer- les informa que deben seguir una estrella azulosa, y les advierte que a lo largo del camino a cada uno de ellos lo tentará el lado oscuro de la fuerza. El mal, pues.

Y es muy obvio el camino que quiere seguir la película, en donde el verdadero villano por así decirlo son estas luchas internas de cada uno de los personajes. Bueno, no cada uno, pero sí Lucy, Edmund, Caspian y Eustace (el ratón es perfecto al parecer). Así, y apegándose a sus principios cristianos, la cinta nos quiere hablar de la autoestima, la avaricia, la madurez, y el rencor, entre otras cosas, pero lo hace de manera muy vaga, sin ningún tipo de resonancia real. Elementos cuyo potencial de explotación para drama era muy alto pero los guionistas se van por la idea de que a los niños no les interesa eso.

Como dije, a la mitad de la cinta, la calidad mejora, pero es un hecho que no puedes acabar grandiosamente si de entrada escuchaste el pitido de salida muy tarde. Sí hay un esfuerzo por terminar de una manera satisfactoria la historia -y posiblemente concluir la saga tempranamente-, pero no puede tomarse en serio después de una catástrofe de 50 minutos.

Lo que sí se tomaron en serio los realizadores fueron los elementos religiosos, puestos de manera tan poco sutil, que realmente molestan. Bien, sabemos que los libros también, pero existe esa frase llamada ‘tomarse libertades creativas’. No tenemos que ver a un león afirmando ser Dios (demasiado pretencioso), y que gobierna un país cuyo nombre podemos divinar fácilmente: el paraíso, a donde sólo los de buen corazón pueden ir. Y dado que la rata es el personaje sin defectos de la cinta, él es el único que puede accesar a tal edén. Luego está ese rollo de la mesa con las espadas, la Última Cena de Aslan. Y además hace milagros el león, algo que en Narnia se conoce como magia (“no preguntes”). Y sin contar que resucitó hace dos películas (¡de eso sí me acuerdo!).

Al final de todo, la subtrama que toma más fuerza es la de Eustace y su ‘transformación’ tanto física como espiritual. No que sea algo conmovedor, pero es la más pulida, aunque igual de desabrida que el resto. Y es que este filme está estructurado a base de subtramas, las cuales convergen en cierto punto (o eso era a lo que querían llegar los guionistas) y de ahí surge la trama principal. Una buena estructura, mal planificada y realizada.

Las actuaciones no sobresalen, pero tampoco dan asco. Georgie Henley (Lucy) intenta con lo mejor de su inocencia darle alma a la cinta, pero es precisamente esta inocencia la que hace un tanto incoherente su lucha interna. Skandar Keynes (Edmund), ya con un personaje más maduro y simpático, hace un intento por darnos ese protagónico imperfecto, pero agradable con dotes heroicos. Ben Barnes (Caspian) repite papel y lo luce tanto como la vez pasada, de manera que a veces te olvidas de que es rey. Eso debe costar trabajo. Will Poulter (Eustace) actúa decentemente como una persona odiosa y llena de defectos que cambia conforme avanza la aventura, pero nos hace preguntarnos si de verdad puede tomar el lugar de los Pevensie de haber una secuela más.

Pero la verdadera actuación, y la verdadera protagonista es la Bruja Blanca (Tilda Swinton) en un papel memorable que dura en pantalla unos 10 segundos, exagerando. Es lo mismo que hicieron en Prince Caspian, traer de vuelta a la villana para ayudar a vender la película, aunque sea un poco más. Aquí -en serio, es de aplaudirse- lograron encontrar un momento para meterla y darle, supongo, más aire de franquicia a esto, y mi pregunta es: ¿PARA QUÉ? ¿Qué puede hacer Tilda en esos escaso segundos? ¿Qué puede aportar el personaje en ese tiempo? Y lo peor, es que la ponen en los postersy trailers como si fuera alguien importante en la trama. Ah, y también hay que tragarnos unos segundos las caras de Peter y Susan los molestos hermanos mayores.

La tercera entrega de Narnia carece aún más que sus predecesoras de esa imaginación indispensable para obras fantásticas, y eso es lamentable. El viaje tampoco es estupendo, ni tiene sensación de aventura. Tampoco es un naufragio, pero la verdad sea dicha, la saga fílmica agoniza, tan así que es dudable su continuación en este punto. No tuvo números de taquilla bajos, pero en comparación a las otras sí, y en el mundo de negocios eso representa una decepción que no llegó a los resultados esperados. Voyage of the Dawn Treader es medio tediosa de aguantar, por muchos momentos aburrida, y nos deja esperando también ver esa chispa, esa estrella azul -como la que buscan sus protagonistas- llegar en algún momento. Pero nunca llega…

Anuncios

Snyder and his Sucker Guardians

Zack Snyder es un hombre ocupado. Si bien todavía lejos de llenar los zapatos de un director ‘visionario’ como se clamaba con la campaña mercadotécnica de Watchmen (2009), el cineasta tiene la capacidad de imprimirle un saborsito peculiar con su sello a sus cintas, de ahí que en un par de años será muy fácil adivinar si una película es de él o no.

Apenas con una filmografía que consta de de tres cintas estrenadas, Snyder está trabajando duro terminando dos cintas que estrenará con medio año de separación, así que ya se harán una idea de lo pesado de eso. La primera de ellas, una cinta animada (y en 3D) que marca el primer intento del director en esta área: Legend of the Guardians: The Owls of Ga’Hoole (2010), que como pueden adivinar con el título, toma a esas hermosas aves como protagonistas, y está basada en una serie de libros de fantasía épica para jóvenes, Guardians of Ga’Hoole, escrita por Kathryn Lasky y publicada por Scholastic. La serie consta de 15 (!) tomos o libros, publicados entre 2003 y 2008. Estos son los títulos:

  1. The Capture (2003)
  2. The Journey (2003)
  3. The Rescue (2004)
  4. The Siege (2004)
  5. The Shattering (2004)
  6. The Burning (2005)
  7. The Hatchling (2005)
  8. The Outcast (2005)
  9. The First Collier (2006)
  10. The Coming of Hoole (2006)
  11. To Be A King (2006)
  12. The Golden Tree (2007)
  13. The River of Wind (2007)
  14. Exile (2007)
  15. The War of the Ember (2008)

Como suele suceder, jamás había escuchado de estos libros hasta que el proyecto fílmico se concretó hace como año y medio. El filme toma como base los primeros tres libros y sigue a Soren, un joven búho fascinado por las historias épicas de su padre acerca de los Guardianes de Ga’Hoole, una mítica banda de guerreros alados que habían peleado una gran batalla para salvar a toda su raza de los malvados “Los Limpios”. Mientras que Soren sueña con algún día unirse a estos héroes, su hermano mayor, Kludd, se burla de ello,  y sueña a su vez con cazar, volar y robarse el favor de su padre a su hermano menor. Pero los celos de Kludd tienen terribles consecuencias causando que ambos hermanos caigan de su árbol a los pies de “Los Limpios”. Ahora depende de Soren escapar de este lugar con la ayuda de algunos valientes y jóvenes búhos. Juntos, ellos vuelan por sobre el mar y entre la bruma para hallar el Gran Árbol, hogar de los legendarios Guardianes de Ga’Hoole: la única esperanza para Soren de derrotar a “Los Limpios” y de salvar al reino de los búhos.

En la cinta, el británico Jim Sturgess es quien presta su voz para Soren, y lo acompañan otros talentos (y otros no tanto) como Geoffrey Rush, Richard Roxburgh, Abbie Cornish, Hugo Weaving, Helen Mirren, Sam Neill, Miriam Margolyes, Rachael Taylor, Emilie De Ravin, y David Wenham entre otros más. El estudio encargado de supervisar y producir los efectos visuales es el mismo de Happy Feet (2006), y el parecido se puede notar. De verdad espero que la película sea un trabajo de calidad. Por el momento, las trailers no me han alzado el ánimo, pero pues bueno. Abajo un par más de character posters.

El segundo proyecto que está manteniendo ocupado a neustro director en cuestión es ni más ni menos que Sucker Punch (2011) a la que le traigo ganas desde hace, igual, hace año y medio y que representa por primera vez un trabajo 100% original de Zack Snyder, oséase, no previamente creado o basado en algo ya existente. Y por lo poco que se ha visto de ella (habrá una pequeña presentación en Comic-Con en estos días), parece que la fórmula es algo así:

    Alice in Wonderland
+              Sky Captain and the World of Tomorrow
+               Watchmen                 
    Sucker Punch

El mismo Snyder la ha descrito como una “Alice in Wonderland con pistolas y metralletas, incluyendo dragones y burdeles”, y dice que el guión lo escribieron él y Steve Shibuya en un lapso de 5 años y que originalmente la planeaba filmar antes que Watchmen (2009). La breve sinopsis que Snyder comparte nos dice que la cinta se sitúa en los 1950s y que cuenta la historia de Baby Doll, quien se intneta ocultar del dolor que le causa su padrastro y la lobotomía. Ella termina en un hospital mental y ahí empieza a imaginar una realidad alterna. Pero cuando planea escapar de este mundo imaginario descubre que necesita robar 5 objetos antes de que sea atrapada por un hombre malvado. De vuelta al instituto mental, tiene 5 días antes de ser lobotomizada, y mientras pasa el tiempo las delgadas líneas entre realidad e imaginación comienzan a volverse confusas y borrosas. A ella se unen amigas que son compañeras en el instituto, y las lecciones que ellas aprenden en el mundo imaginario podrían ayudarlas a escapar de su fatal destino en el mundo real.

¿Qué Sucker Punch será de una fuerte clasificación (R en EUA, y C aquí en México? No me cabe duda de ello. No sé qué planea hacer Snyder con sus personajes, pero dado que todas son mujeres y la temática y el estilo visual son oscuras es seguro pensar que eso sucederá. Y hablando de mujeres, la cinta es estelarizada por Emily Browning, Vanessa Hudgens (lo sé, el ÚNICO aspecto que NO me gusta (y no me cuadra) del proyecto), Abbie Cornish, Jamie Chung, Jena Malone, y Carla Gugino, así como algunos hombres como Jon Hamm, Scott Glenn, Oscar Isaac y Michael Jai White. Y a diferencia de la tendencia de nuestros días, no será en 3D, aunque uno nunca sabe…

Así que, ¿cuál te anima más? La cinta animada familiar de búhos o la hardcore femenina? Legend of the Guardians: The Owls of Ga’Hoole llega a los cines en 3D el 24 de septiembre de 2010, mientras que Sucker Punch balaceará al mundo en 2D y IMAX el 25 de marzo de 2011.


GameReview: The Legend of Zelda: Twilight Princess (2006)

5 out of 5

Summary: Envolvente, épica, innovadora y simplemente brillante, The Legend of Zelda: Twilight Princess es otra joya de Nintendo y uno de los mejores títulos que el Wii tiene para ofrecer.

Iron Knight presents the very first videogame review!

NOTA: Este review corresponde a la versión del Wii. Y este review CONTIENE SPOILERS.

Los juegos de The Legend of Zelda y su consola y fecha de lanzamiento respectivas:

  • The Legend of Zelda (1986) – Famicom
  • Zelda II: The Adventure of Link (1987) – Famicom
  • The Legend of Zelda: A Link to the Past (1991) – SNES (más tarde relanzado como parte de Four Swords en 2002 para Game BoyAdvance)
  • The Legend of Zelda: Link’s Awakening (1993) – Game Boy
  • The Legend of Zelda: Ocarina of Time (1998) – Nintendo 64
  • The Legend of Zelda: Majora’s Mask (2000) – Nintendo 64
  • The Legend of Zelda: Oracle of Seasons/Oracle of Ages (2001) – Game Boy Color
  • The Legend of Zelda: The Wind Waker (2002) – Nintendo GameCube
  • The Legend of Zelda: Four Swords Adventures (2004) – Nintendo GameCube
  • The Legend of Zelda: The Minish Cap (2004) – Game Boy Advance
  • The Legend of Zelda: Twilight Princess (2006) – Wii/Nintendo GameCube
  • The Legend of Zelda: Phantom Hourglass (2007) – Nintendo DS
  • The Legend of Zelda: Spirit Tracks (2009) – Nintendo DS
  • The Legend of Zelda (2010) – Wii (título tentativo)

Siguiendo los pasos del Ocarina of Time, Twilight Princess se enfoca en crear un mundo mucho más extenso, creíble y coherente en donde se llevan a cabo nuestras aventuras y tareas en el cuerpo de Link, llevándonos a un nivel mucho más arriba que el anterior, así como modificar ligeramente el modo de juego para un más óptimo manejo del personaje y de los artefactos a tu alcance y una mejor experiencia.

Los juegos de esta franquicia -una de las más populares de Nintendo- se han hecho notar por la forma de juego similar: dungeon-to field- to dungeon, y dentro de estos calabozos se pasa por una serie de habitaciones, enemigos y acertijos que llevan a un “jefe” a quien vencer, para lo cual por lo general se requiere el uso de algún nuevo artefacto encontrado en tal calabozo. Esto sería muy redundante y tedioso en cada juego si no fuera por el ingenio y creatividad de los realizadores que, en Twilight Princess,  también se hace presente lo que te permite jugar hasta más no poder. Los acertijos son los típicos de un juego como éstos, no muy sencillitos, pero tampoco imposibles, simplemente lo necesario para poner a tu cerebro a trabajar un poco y no ser nada más un juego pasajero y cualquiera. Con Zelda, Nintendo hace indispensable el uso de la cabeza y es un requerimiento constante en esta entrega, a manera de reto.

La historia supuestamente sucede alrededor de unos cien años después de los eventos de Ocarina of Time . Aunque la cronología de los juegos de esta franquicia ha sido debatida por muchos, el material disponible ha sido suficiente para establecer parcialmente una línea de tiempo que acomode en ella a las diversas aventuras de Link. De esta manera, The Adventure of Link es una secuela directa de de la primera entrega, mientras que el tercer juego, A Link to the Past, es en realidad una precuela de estos dos, y esta misma precuela es seguida de Link’s Awakening. Ocarina of Time es también una precuela, situada muchísimos más años antes, y este juego ocasiona una división de tiempos; la época de la infancia de Link nos lleva a Majora’s Mask, y la época adulta nos lleva a Twilight Princess, como ya habíamos mencionado. The Wind Waker toma lugar en otro tiempo paralelo (sin conexión a los otros), y seguida de Phantom Hourglass y luego Spirit Tracks, lo que nos deja con Four Swords que toma lugar todavía más antes en la cronología, con Four Swords Adventures siguiéndola, y ambas son precedidas por The Minish Cap, dejando a ambas Oracle sin ningún tiempo o momento fijo en la línea. ¿Captaron todo eso?

Regresando a Twilight Princess, la historia inicia con un Link que vive en Ordon Village y trabaja ayudando en un pequeño rancho. Un día, el pueblo es atacado por unos monstruos que secuestran a los niños amigos de Link, quien persigue a los invasores pero se topa con una pared del crepúsculo, la cual cruza y lo transforma en un lobo.

Al despertar, una criatura extraña del crepúsculo -Midna- lo ayuda, lo libera, y lo guía hasta la Princesa Zelda, quien explica que Zant, el usurpador rey de los Twili (pueblo del crepúsculo) ha derrotado a los Espíritus de la Luz y ha invadido el reino de Hyrule. Zelda pide ayuda a Link para devolver a Hyrule a su estado normal recuperando a dichos espíritus escondidos bajo las sombras del crepúsculo. Link accede con la ayuda de Midna puesto que al entrar al crepúsculo se transforma en lobo. Midna le pide a su vez ayudarla a recuperar las Fused Shadows, mientras que Link por su parte se compromete a rescatar a los niños de Ordon.

Así comienza una larga aventura épica que pone a Link en peligro una y otra vez, enfrentando a diversos enemigos todo para salvar al mundo. Durante esta gran primera parte, cambias a forma lobezna en cada provincia (Faron, Eldin y Lanayru) para recolectar todas las Light Tears, eliminar el crepúsculo de esa zona, y una vez hecho eso, regresar a forma humana para entrar a los primeros tres calabozos: el Templo del Bosque, las Minas Goron, y el Templo Lakebed. Así que, hablaremos un poco de estas tres:

Forest Temple. O el Templo de los Monos como bien podría ser. Como suele ser, este nivel está lleno de plantas carnívoras, arañas y demás proquería y requiere de un uso extensivo del Gay, digo, Gale Boomerang para completarlo. Hay al menos unos cinco monos (una mona entre ellos) que te ayudan un poco y a los cuales tienes que liberar para llegar con el jefe, una plantota asquerosa: la Twilit Parasite Diababa que echa mucha baba, y que, en conjunto con el Gale Boomerang y un mono, lograrás vencer sin problemas. Este nivel no sobresale mucho, es lo normal que encontrarías en un juego de Zelda, aunque el hecho de contar con algo de guía fuera de Midna es algo diferente. El monstruo final está poco inspirado y relativamente fácil de eliminar, pero esto es sólo para acalorar motores para lo que sigue.

Goron Mines. Una vez liberado Kakariko Village de las garras del crepúsculo (durante lo cual obtienes las Iron Boots y te enfrentas al King Bulblin), Link se dirige a derrotar el mal que asedia al pueblo de los Goron, criaturas parecidas a rocas con gran fortaleza y resistencia. Los Goron viven en la Montaña de la Muerte en cuyas faldas está Kakariko. Los Goron además, practican sumo o algo parecido en un ring de combate al que necesitarás entrar para ganar acceso a las Minas en donde reside un mal poderoso. En este lugar encontrarás tu arco que servirá de muchísima ayuda para el resto del juego. Resulta que el mostruo en las minas está contenido en una habitación a la que podrás entrar una vez recolectado los pedazos de llave que te darñan tres Gorons ancianos. Derrota a la maligna bestia con las Iron Boots y tu espada y liberarás a Darbus, el líder de la tribu que se encontraba preso dentro de ese cuerpo. Este nivel me parece mejor elaborado que el anterior, aunque no quiere decir que aquél estaba mal. Aquí encontrarás más porquería como lagartos escupefuego (Dodongos), murciélagos y calaveras en llamas y algunos Bokoblin y Bulblin.

Lakebed Temple. Después de conseguir dos de las tres Fused Shadows, deberás eliminar el crepúsculo de la provincia de Lanayru, así como escoltar a un herido príncipe Zora del bar en Castle Town al shaman de Kakariko, y así obtendrás la armadura Zora, y de paso compras bombas (normales y de agua) y el escudo Hylian. Es tiempo ahora de entrar al templo en el fondo del Lago Hylia en donde habrá mucha agua. Este lugar es bastante sencillo a simple vista y se rige por una habitación principal con escaleras giratorias que te llevan a varios pisos. Tu misión es dejar correr el agua en todas las secciones para finalmente poder entrar a la habitación del jefe: el Twilit Aquatic Morpheel, al cual vencerás con el Clawshot (que encontrarás en este templo), las Iron Boots, y la armadura Zora. Un nivel lleno de enemigos acuáticos, desde burbujas extrañas hasta gelatinas chuchu, pero en realidad no hay muchos. Me gustó mucho el modo para hacer fluir el agua, y por supuesto la adquisición del Clawshot, un artefacto primordial en el transcurso del juego.

Luego de tener en su poder las Fused Shadows, Link debe llevar urgentemente a Midna con Zelda, quien desaparece misteriosamente después de sanar a ésta.  Midna y Link se dirigen a buscar la Espada Maestra y más tarde al Desierto de los Gerudos en donde no hay Gerudos, que es el hogar también del Espejo del Crepúsculo, el único lazo existente entre el mundo del crepúsculo y el reino de  Hyrule. Lo que nos lleva a nuestro cuarto calabozo. Pero antes de seguir, cabe mencionar que Telma, la dueña del bar de Castle Town, ha armado un grupo de resistencia contra el mal que se apodera de Hyrule, en el cual están también: Ashei, Auru, Rusl, y Shad, y cada uno de ellos te echará la mano en los siguientes cuatro niveles.

Arbiter’s Grounds. Estas ruinas desérticas contienen diversos tipos de momias (desde chiquitas e inútiles hasta las mas hostiles), y en ellas te toparás por primera vez con los Poes, fantasmas armados con una hoz a los cuales sólo puedes matar con tus sentidos de lobo. Auru (de la Resistencia)es quien te encamina a este lugar.  Antes de entrar a las ruinas per se, combatirás por segunda vez al King Bulblin que quién sabe cómo sobrevivió a la caída del Puente de Eldin. El nivel, a diferencia de lso anteriores es algo un poco más novedoso aunque puede ser en algunos momentos un dolor de cabeza, con acertijos ligeramente más avanzados. Hacia el final del nivel, obtendrás el Spinner un ítem totalmente inútil fuera de aquí. Probablemente el más inútil de tus artefactos, pero necesario para vencer al Twilit Fossil Stallord, un esqueleto fijado en arena sin ninguna dificultad en su primer faceta, pero después se le añade emoción y más acción al brincar de pared en pared con el Spinner.

Todo esto es para llegar a la cima de las ruinas, en donde se erige una especie de coliseo en cuyo centro se encuentra el dichoso Espejo. Para sorpresa de Link y Midna, éste está roto, quebrado en cuatro pedazos, así que tu siguiente misión es encontrarlos y unirlos de nuevo para poder entrar al Mundo del Crepúsculo y averiguar qué demonios sucede en éste y en Hyrule. Por fortuna, los Sages aparecen y explican que sólo el verdadero gobernante del Crepúsculo puede destruir por completo el Espejo, y es por esa misma razón que Zant sólo pudo fragmentarlo. Además, añaden que ellos usaron el Espejo hace 100 años para mandar al Mundo del Crepúsculo al malvado Ganondorf, lo que nos hace pensar que eso fue lo que sucedió al final de los eventos de Ocarina of Time, reafirmando que ésta es una secuela. Finalmente, los Sages le dan a Link el primer fragmento del Espejo.

Midna y Link parten en busca de los tres fragmentos que está escondidos en los siguientes tres calabozos: 

Snowpeak Ruins. El mundo de hielo y nieve. En vista de que los Zoras hablan de un monstruo extraño que es el responsable de la casi extinción de los reekfish (un pez muy cotizado que sólo se encuentra en los Dominios Zora), Link investiga y con la ayuda del joven príncipe, y de Ashei, adquiere la esencia de dicho pez que lo lleva a lo más alto de las cimas nevadas, al este de los Dominios Zora. Ahí se topa con un Yeti que lo conduce hasta su mansión, una casa enorme de pasado desconocido. Y aquí comienza otro nivel, lleno de hielo, de enemigos de hielo, que destruirás con el uso del poderoso Ball and Chain (el artefacto más fuerte del juego). Pero el problema con este lugar es que viene siendo demasiado diferente y fuera de lugar en comparación con el resto de Hyrule y el estilo medieval que toman los juegos. Te saca de onda pues. ¿Un Yeti? ¿Y su esposa? Por favor. La idea es buena, un nivel de hielo, pero hubiera sido mucho mejor idea una fortaleza (dado que hay cañones) que una mansión, y quizás en vez de los Yetis, unos fantasmas. Pero bueno… Eso sí, hay unos molestos soldados de hielo que te lanzan picos (a manera de lanzas). Difíciles de matar.

Temple of Time. El tercer fragmento del espejo se encuentra aquí, en el Templo del Tiempo (diferente al de Ocarina of Time), que a su vez está escondido en las entrañas de Faron, cerca del Templo del Bosque. Rusl te indicará que algo extraño sucede en los alrededores de Faron. Lo malo es que para accesar tendrás que enfrentarte a un Skull Kid del bosque molesto y tedioso. Este templo es probablemente el nivel con menos enemigos en el juego, sólo unas cuantas arañas y calaveras, creo, un par de lagartos armados,  una especie de erizos con armadura metálica, y un caballero armado poderoso que resguarda el Dominion’s Rod, artefacto que hace “cobrar vida” a ciertas estatuas y objetos que, junto con el Spinner, no sirve de mucho más en el resto del juego. Este es un nivel que me pareció algo más corto que los otros (aunque no es el más corto), y en general el segundo más complicado en acertijos. Ya hablaremos del primero. El jefe aquí es el más tonto y genérico del juego, una araña gigante bastante pacífica.

Antes de proseguir con el último Fragmento del Espejo, deberás ir al Hidden Village, el Pueblo Escondido y ayudar a Ilia (una de las amigas de Link de Ordon) a recuperar su memoria, pues está de amnésica. Hidden Village no es precisamente un nivel, sólo algo necesario para continuar en el juego, dado que hay una anciana ahí que te obsequia el Libro de los Cielos Antiguos, que contiene la pista para llegar a la Ciudad en los Cielos, hogar de los Oocca, una especie de mezcla entre gallina y humano, muy bizarra. Uno de estas criaturas ya te conoce desde temprano en el juego y sirve como punto de teletransportación para salir de algún nivel y regresar justo en el lugar donde te quedaste. O algo así, el caso es que nunca lo usé, así que creo que hay un ítem mucho más inútil que el Spinner y el Dominion’s Rod. Después de llevar el libro a Shad (otro de tus aliados de la rebelión hyruleana), éste te manda a recolectar los símbolos escondidos por todo el teritorio hyruleano, para formar el hechizo o palabra secreta para abrir un puerta, en los subuelos de la casa del shaman de Kakariko.

Una vez recolectados todos los símbolos, Link regresa con Shad para abrir la puerta y revelar una estatua, y detrás de ella, un cañón parecido al que utilizas para viajar al Desierto. Después de mandar arreglar el cañón, Link y Midna se dirigen a la Ciudad en los Cielos.

City in the Sky. El segundo nivel más soso después del de los Yetis. Aquí te ayudarás de los Ooccas para alcanzar espacios lejanos, y usarás muchísimo el Clawshot antes de encontrar las dobles Clawshots que mejoran todavía más el sistema de juego. Los enemigos invasores de la Ciudad/Templo son en su mayoría lagartos armados como los Aeralfos, además de otros que ya no recuerdo. El nivel explota al máximo el uso de las mencionadas Clawshots, y aún más en la batalla contra el jefe, Twilit Dragon Argorok, que es por mucho la mejor boss battle, después de Ganondorf claro.

Habiendo matado a este Jabberwocky, Link  y Midna preparan su regreso a Hyrule y una última visita a las ruinas de Arbiter’s Grounds, para poner en uso el Espejo del Crepúsculo. Antes de entrar por el portal, los Sages y Midna le hacen saber a Link que ésta es la verdadera gobernante de los Twili (raza del crepúsculo), y que Zant la convirtió en la criatura que ahora es después de usurpar el trono. Ahora sí, lo que sería el octavo calabozo:

Twilight Palace. Este es un lugar muy extraño, dado que nunca parece tener pinta de palacio ni nada por el estilo. Parecen más bien un trio de pequeños templos, siendo el de enmedio el importante y el que contiene la sal del trono. El nivel es relativamente fácil; tu misión es recuperar los dos “soles” (fuente de poder luminosa en este mundo), uno en cada templo lateral, y colocarlos en el patio principal afuera, para poder accesar al templo de enmedio. Este es un nivel bastante divertido y entretenido al tener que lidiar con una especie de mano que te intentará quitar el “sol” que llevas y llevarsélo de vuelta a la última sala del templo, pero no puedes correr a lo tonto de ella. Tienes que tener una estrategia. Los enemigos aquí son el mismo tipo de criaturas que ya has encontrado antes al liberar a Hyrule de las zonas de Crepúsculo. Bestias oscuras terrestres y voladoras, algunos murciélagos, y más porquería. Zant te estará esperando en el trono y al llegar con él, explica que en su deseperación buscó la ayuda de un dios que le obsequió un gran poder con la condición de que lo usara para invadir y conquistar Hyrule. Link lo enfrenta en seis diferentes escenarios y finalmente Midna termina con él al recuperar las Fused Shadows. El rey usurpador parece que ha muerto, pero no del todo mientras que su dios esté con vida.

A su regreso a Hyrule, Link y Midna se dirigen rápidamente al Castillo de Hyrule cuya barrera crepuscular Midna destruye gracias a las Fused Shadows de nuevo. Y así es como nos vamos al noveno y último nivel de este gran juego.

Hyrule Castle. Primero que nada encontrarás Bulblins entre pequeñas barricadas, pero más adelante habrá Aeralfos, y otros lagartos armados, así como los temibles y bien equipados Darknuts. El castillo es el nivel más corto pero sus enemigos y acertijos no aligeran su dificultad. Realmente me gustó mucho este calabozo, bien diseñado, bien ambientado. Habría preferido que fuera un poco más extenso, pero la batalla final es la razón de eso. Es genial ver que Ashei, Rusl, Shad y Auru que echan la mano para conseguir la llave que te llevará con el jefe: Ganondorf.

Al entrar a la sal del trono, Link y Midna observan el cuerpo flácido de Zelda sostenido en una gran estatua que representa a la Trifuerza. Ganondorf está en el trono y habla maléficamente sobre su plan. Luego, toma el cuerpo de Zelda y la utiliza como títere para deshacerse de Link. Al fallar, toma forma como la bestia Ganon y vuelve a atacar. Link lo vence de nuevo y Midna se dispone a matar a Ganondorf de una vez por todas, pero éste se encarga de ella fácilmente y continúa la batalla a galope contra Zelda y Link sobre Epone. Haciendo equipo, logran tirar a Ganondorf de su caballo, y surge un duelo a muerte entre el villano y Link. La batalla para derrotar a Ganondorf, en cuatro fases hacen de esta una gran mejora sobre la algo seca batalla en Ocarina of Time. La batalla a caballo es uno de los mejores momentos de Nintendo, y el duelo a pie nos hace realidad ver a Ganondorf peleando a espadazos contra Link. Todo esto se siente muy épico y le agrega un clímax muy significativo y emocionante al juego, después de haber pasado por tanto.

Al final de todo, Link logra enterrarle la Espada Maestra a Ganondorf y éste supuestamente muere. Al hacerlo, Zant muere también. Los Espíritus de la Luz reviven a Midna, quien vuelve a su estado normal, el de una alta y esbelta Twili, la princesa de su pueblo. Midna se despide con lágrimas, de Link y Zelda en la Cámara del Espejo, y regresa por el portal al Mundo del Crepúsculo, no sin antes destrozar el Espejo para evitar causar más males en el futuro, rompiendo con ello el último lazo existente entre ambos mundos.

The Legend of Zelda: Twilight Princess es un juego emotivo, con una historia, siempre interesante, que expande muchísimo más el universo de la franquicia, y que ayuda a crearle al juego el ambiente épico que que desde la portada promete tener. El gameplay es excelente, los movimientos con el control de Wii son simples, pero efectivos, y sobre todo la libertad para realizar muchas más acciones dentro del enorme teritorio hyruleano es exquisita. Muchas veces, cuando no tenía ganas de proseguir con la historia, simplemente me dedicaba a explorar el mundo a mi alrededor en busca de algunos tesoros y secretos aún por descubrir, y lo mejor es que siempre encontraba algo, aunque fuera un cofre con rupees. La Inteligencia Artificial es también otra mejora. Aquí los enemigos te ven desde lejos, o cuando escuchan una flecha pasar junto a ellos. Las cosas que puedes hacer son casi infinitas; desde pescar, hasta montar en cerdos, todo es fantástico. El uso del arco y las Clawshots, los dos mejores y más útiles artefactos es muy bien explotado y todo parece tener una razón de ser y de estar. El transcurso del día, el movimiento de las personas en el pueblo del Castillo, la espontánea aparición de tormentas en la lejanía, la cabalgata en Epona, el mundo submarino de los Zoras, todo es perfecto. Que se pudo haber hecho todavía más, de eso no hay duda, pero para ello tendremos y checaremos y esperearemos con impaciencia el próximo título del “Señor de los Anillos de Nintendo”, del cual se mostrarán detalles en estos días del E3 (junio 15-17), y que posiblemente saldrá a la venta a finales de año (esperemos).

¿Que si Twilight Princess es mejor que Ocarina of Time? Es difícil decir. OoT fue un adelanto masivo en la forma de hacer este tipo de juegos, y Twilight Princess más que nada se enfoca en enriquecer este mundo. Creo que aún hay muchísimo más por explotar de Zelda (ampliar los territorios), pero creo que por lo pronto, ambos juegos están a la par, siendo excelentes y casi perfectos. Si tienes Wii, definitivamente Twilight Princess NO debe faltar en tu colección.


Review: The Imaginarium of Dr. Parnassus (2009)

4 out of 5

Summary: Lo que se presenta aquí no es comercial ni pretende ser un éxito, sino un medio que utiliza el director Terry Gilliam para expresar una paleta de extravagancias imaginativas que forman una emotiva fábula moral; perfecto pretexto para darle un último adiós a Heath Ledger. 

Iron Knight reviews Heath Ledger’s final film

De verdad intento no ligar esto a la trágica y sorpresiva muerte de unos de las mentes jóvenes más prometedoras del cine para esta nueva década. Se desvalora muchísimo el resultado de esta cinta como tal, y meto a la plática formulaica que surge cuando se habla de Parnassus. ¿Qué tal la última actuación de Heath Ledger? ¿Y cómo se nota? ¿Y por qué se fue a morir a mitad de la filmación? Y Ledger, y Ledger, y Ledger. Más notorio que en The Dark Knight (2008), donde su rol se esconde debajo de ese ya clásico maquillaje, la actuación de Heath como el enigmático Tony en Parnassus es una oda a Tánatos. Evitar pues, relacionarlo con su propia muerte es tonto e inevitable. Ésta es, después de todo, la verdadera última actuación de su carrera, su último trabajo, su último rol. No es la única muerte de este tipo, por supuesto, pero es una de las más sonadas e importantes del último par de años. Y siendo que al ver The Imaginarium of Dr. Parnassus, que precisamente toca estos temas, estamos influenciados enormemente por tal suceso, una crítica hecha y derecha no es factible.

A Terry Gilliam le tocó un proceso mucho más difícil y complicado que el que le tocó a Christopher Nolan. El material de Ledger filmado para Nolan ya estaba completo y sólo era cuestión de editarlo y agregarle sonido y todo lo que una postproducción conlleva. Pero Gilliam perdió a su protagonista, alguien que estaba a punto de dar un gran salto, y que sin duda era una pieza clave para la distribución de su nueva cinta, durante el rodaje, sin siquiera haber terminado su trabajo. Y a juzgar por el producto final, la interpretación de Ledger se quedó como en un 55-60%. Aquí el logro es, entonces, cómo Gilliam logró sobrepasar estos obstáculos y aún así entregar un filme bien construido y sólido, si bien lejos de lo que en algún momento se pudo haber tenido.

La filmografía de Gilliam está repleta de cintas poco convencionales, y The Imaginarium of Dr. Parnassus es una obra muy, muy personal, que tiene la pinta, para algunos, de ser un blockbuster. WRONG!! No es un blockbuster, ni por tantito. El señor Terry, más que invitar a un público a formar parte de una historia, te narra la fábula acompañada de una galería visual para que tú la entiendas a tu modo.

Debajo de todas esas imágenes, se encuentra el esqueleto del filme: Un hombre, Parnassus (Christopher Plummer) hace un pacto con el diablo, Mr. Nick (Tom Waits), en el que éste le otorga inmortalidad y juventud a cambio del alma de cualquier hijo que pudiera tener, al cumplir 16 años. En estas líneas se puede resumir la trama, pero Gilliam entrelaza otras historias menores, que al final distan mucho de dar una verdadera conclusión. Parnassus es dueño de un pequeño grupo teatral de entretenimiento, en el que se encuentran Anton (Andrew Garfield), un joven experto, el enano Percy (Verne Troyer), su mano derecha, y su hija, Valentina (Lily Cole), quien pronto pasará a pertenecer a Mr. Nick. Durante su camino hacia ningún lado, al cuarteto de lunáticos se les une Tony (Ledger), un hombre misterioso con algunos secretos que ayuda a Parnassus a ganar una nueva apuesta para salvar a su hija.

El estilo narrativo que utiliza Gilliam es algo que sólo él puede entender enteramente, esperemos, pero lo que nos deja saborear es un atractivo conjunto de ideas, imaginación, y magia, que evocan a la vida y la muerte, y el director nos presenta esa dualidad con bizarrería fantasiosa. Pero todo esto, se siente incompleto al final, tanto como el rol de Ledger. El cineasta se toma su tiempo para explicar muchos detalles y ahondar para ofrecer algo más de background, pero realmente no sucede mucho en términos generales. Artísticamente tiene mucho y es una maravilla, y tiene toda esta gama de recursos metafóricos y retóricos que el espectador con fuerte exigencia querrá entender del todo, aún si eso significa volver a visitar el Imaginarium. Y como tributo al amigo perdido a quien amorosamente está dedicada la cinta, Parnassus es un buen ejercicio para darse cuenta de lo mucho que tenía que ofrecer el fallecido actor que sorpresivamente encaja para aludir a tal trágico suceso. Y dicho sea de paso, también podemos dedicarle esta crítica, ¿no?

Johnny Depp, Jude Law, y Colin Farrell son quienes salvan el último papel de Ledger, y hacen su intento por llenar los zapatos de Tony. Honestamente, no aportan nada a la cinta, más que meramente otra manera de dar tributo. Ninguno de los tres resalta, aunque el director encuentra los momentos precisos para realizar las transformaciones. De hecho, la transición de Ledger a Depp fluyó perfectamente sin ninguna falla ni tropiezo. Personalemente, hallé los momentos con estos tres reemplazos irrelevantes y algo aburridos.

 El resto de las actuaciones ayudan a consolidar, unir y levantar la cinta, haciéndola en ocasiones muy disfrutable. La química entre los miembros del grupo hace sentir que se trata de una familia disfuncional. Lily aporta feminidad por supuesto, Plummer, paternidad, Andrew, fraternidad, y Verne Troyer se roba risas con sus humorísticos diálogos y su vocecilla. Tom Waits es frío, seco y calculador como la representación del diablo, así que ahí no hay problema.

Pero enfoquémonos en Parnassus por unos minutos, quien me pareció un personaje muy interesante. Parnassus es un hombre imperfecto a pesar de sus años de vida y sabiduría. Ha cometido errores, y los vuelve a cometer. No es un mago, ni un hechicero, pero algo sabe de esas mañas. Como todo humano, es tentado por el diablo, y fácilmente cede a sus caprichos. No es nuestro verdadero protagonista, empero. No hay protagonista a decir verdad. Parnassus es la causa de lo que vemos en pantalla, pero nunca toma un lugar importante dentro de ello. El anciano tiene que pagar por sus actos, lo mismo que Tony, otro hombre errado, si bien carismático y astuto. Tony es un Parnassus joven, lleno de éxito. Parnassus es un Tony viejo, arrepentido y dolido. Gilliam establece esta realidad muy sutilmente, y como realizador es un gran elemento.

The Imaginarium of Dr. Parnassus tiene mucho que sacarle. Es un cuento de niños para adultos, que nos hace soñar con lugares mágicos a dónde escapar, de los cuales, a fin de cuentas tenemos que volver, como Alice y Wonderland. Nuestra mente puede abarcar todo, justo como Parnassus y su Imaginarium. Cuando terminé de ver la cinta, recordé cómo es que el cine es inmortal. Todo dentro de esta industria es inmortal. Se plasman ideas, y esas ideas duran para siempre. Y esto nos lo transmite esta cinta en la forma de Heath Ledger. Cuando entra Johnny Depp a cuadro y recita las líneas: “Nothing is permanent. Not even death”, es un momento glorioso, casi mágico, que compara la juventud infinita en mortalidad de la Princesa Diana, Rudolph Valentino y James Dean. Estamos ante la escena más importante, significativa, emotiva y conmovedora de toda la cinta. El verdadero clímax. Un momento con gracia, modestia y dignidad que encierra el legado de Ledger con sentimiento, igual que la dedicación en los créditos finales.

El camino que representa el Imaginarium es hacia la purificación y la redención, y es una metáfora muy bonita para nosotros. Siempre podemos elegir pasar a través del Imaginarium para morir en paz y armonía. Al final de todo, The Imaginarium of Dr. Parnassus es una expresión de pecho de Terry Gilliam, y sí, como el último filme de Heath Ledger, será recordada con afecto.


Review: Alice in Wonderland (2010)

2.5 out of 5

Summary: Una aventura exótica que otorga al espectador de un escapismo de entretenimiento, pero finalmente olvidable al intentar darle coherencia narrativa al sin sentido que le da corazón a la fuente original.

Iron Knight reviews Tim Burton’s Alice in Underland. Or is it Wonderland?

La noticia hace un par de años de que el director casi de culto, Tim Burton, elegiría como su siguiente proyecto hacer una nueva versión/adaptación de los famosos cuentos de Lewis Carroll cayó de maravilla a todos los amantes del cine, y en especial del director y la obra. Era la unión perfecta. El entusiasmo era casi palpable. Alicia en el País de las Maravillas parecía haber estado esperando todo ese tiempo en ganarse la atención de Burton. Se convirtió al instante en una de las cintas más esperadas. Ver al País de las Maravillas a través de los ojos del cineasta era como un sueño hecho realidad. Era una de esas cosas que uno sabía que tendría que suceder eventualmente, pero sin saber cuándo. Luego, para hacerlo todavía mejor, Burton se rodeó de un cast de primera: sus favoritos, Johnny Depp y Helena Bonham Carter, Anne Hathaway, Crispin Glover, y aparte enlistó otro puñado de talentos para voces: Stephen Fry, Michael Sheen, Alan Rickman, y Christopher Lee, entre otros; todos ellos apoyando a la protagonista, la desconocida Mia Wasikowska. Añadánle a eso unos efectos visuales de calidad, y estábamos ante un exitazo.

Desafortunadamente, el resultado no es para nada perfecto. Ni siquiera es de lo mejor de Burton, y dudo mucho que se convierta en una referencia inmediata a su nombre en el futuro. Pero no lo tomen tan mal; el filme, en general, es bueno. Expliquemos pues. Esta cinta para empezar no es una adaptación directa de los cuentos de Carroll, pero dizque tampoco es secuela. O al menos eso nos dice Burton. Prácticamente, el director se agarra a los personajes y la base del argumento (una chica -Alicia-, viaja a un mundo fantástico, aunque irreal), para crear otra trama muy diferente (con algunos guiños), y en ella, jugar con tales personajes a su modo. En un principio, eso no me pareció tan mal, pero viendo cómo terminó siendo la cosa, no estoy muy contento de ello. Burton se sienta sobre Carroll y utiliza sus creaciones para hacer un blockbuster como cualquiera, con elementos buenos y elementos malos.

Hablemos un poco de la historia que se inventó el excéntrico señor. Alice es una joven de 19 años cuya vida está a punto de cambiar por dos cosas 1) Le van a pedir matrimonio, y 2) Va a viajar a la dichosa Maravillalandia. Pero obviamente ella no sabe de ninguna. Los primeros 20 minutos más o menos es una introducción bien elaborada que relata lo primero, y que permite establecer la forma de pensar y de ser de la chamaca. Dos cosas sobresalen en estas escenas: el vestuario, y Mia Wasikowska. Mia interpreta a una todavía inocente Alice que constantemente se sale de los parámetros de la sociedad de su época peturbada por su curiosidad y su imaginación. Por alguna extraña razón que no sabría explicar, Mia me recordó muchísimo a Gwyneth Paltrow. Ajá claro, dirán ustedes. También nos muestran desde el inicio que Alice lleva soñando por unos 6935 días con lo mismo: el famoso país maravilloso. Según ella siempre es el mismo sueño. Me imagino si con eso se referirá también a que siempre suceden las mismas cosas dentro de él. Pobre chava. Qué aburrido, ¿no? Su condición claro, no el filme.

¡¡¡¡¡GORDITOOOOOSSS!!!!!

Bueno, luego sucede lo impensable: Alice cae por una madriguera bien profunda, y a los editores y encargados de los efectos visuales (léase: 3D) se les ocurrió que ése era un momento perfecto para echarte a la cara montón de cosas. Éste es el ejemplo perfecto de 3D mal utilizado. Es un default que utilizan estos tipos para dizque hacer que el efecto funcione. Un gimmick. Alice cae en una habitación y de ella sale (¿o entra?) a Maravillalandia, en donde ya la están esperando. Bueno, en realidad es Infratierra. Resulta que Alice ya había ido una vez cuando era pequeña, y pensó que el lugar se llamaba Wonderland en vez de Underland. ¿Qué tontería, no?

Así pues, en Underland las cosas han cambiado mucho; la Reina Roja, Iracebeth (que aquí es posee algunos elementos de la Reina de Corazones -otro personaje totalmente distinto en los cuentos), es la nueva gobernante del mundo de fantasía, y ha relegado del puesto a su hermana, Mirana, la Reina Blanca. Helena Bonham Carter, la señora de Burton, es la susodicha Reina Roja, cuya cabeza es tres veces más grande del tamaño normal, lo que sirve para hacer algunos gags en el transcurso de la cinta. Ya saben, le avisan que Alice ha regresado a Wonderl…..chin…..Underland, y la manda buscar. OFF WITH HER HEAD!!! Pero, ¿por qué? Resulta que hay una especie de profecía barata en donde se augura que Alice matará al Jabberwocky en el día Jabberwocky. O algo así. El Jabberwocky (Christopher Lee) no es tan chistoso como su nombre. Es un animal feo a manera de dragón que pertenece a la Reina Roja, y el cual es la razón por la que nadie se atreve a levantarse en contra de ella. En Underland se ha formado un grupillo de rebeldes liderados por la Reina Blanca, en el que participan el Mad Hatter (Johnny Depp, el protagonista de la cinta), el Conejo Blanco (Michael Sheen), la Liebre Demente, el Papá Sabueso, el Ratoncito Duro de Matar, la Orugita con problemas de adicción (Alan Rickman), el Gatito Sonrisón (Stephen Fry), y los hermanos Twedledee (Matt Lucas). ¡¡¡Gorditos!!! Y por suspuesto, todos ellos buscan la ayuda de Alice, para devolverle el trono a Mirana (Anne Hathaway). El team Iracebeth consiste en, huh, Iracebeth, y el Knave of Hearts (Crispin Glover), un tipo altísimo y flaquísimo con tintes de acosador. Todos esto son nuestros personajes, y cada uno la mayoría de ellos sobresale a su manera, aunque dentro del marco narrativo su inclusión se ve muy, muy forzada. Casi todos están nada más por estar, pero eso no les quita lo disfrutable. Estaría difícil elegir a mi favorita de la película, pero creo que está entre la Oruga, la Liebre, y el Gato de Cheshire. En el mismo renglón, tanto las actuaciones como el trabajo de voz es casi exquisito. Impecable. Cada uno aporta lo más que se puede a su personaje. Quizás los únicos que para mí fueron más débiles que los demás fueron Depp y Hathaway. Antes de que me degollen por mencionar al primero, permítanme ahondar en ello. Nadie dice que Depp no haga buenos trabajos, pero como que siento que si no se toman un descanso entre ellos, el dúo dinámico Depp-Burton va a cansar. Asimismo, su propia actuación me resultó poco original y se nota un sobreesfuerzo en a fuerzas querer hacer al Mad Hatter alguien “chingón”. Incluso hubo un momento en que noté que Depp utiliza el mismo estilo para correr que con el famoso Captain Jack Sparrow. Y aprovecho aquí para recalcar lo mucho que me disgustó que promocionaran al filme con el nombre de Depp, como si él fuera el verdadero protagonista. Como si no fuera a hacer lana, por Dios. Sobre Hathaway, sólo hay que decir que es un personaje que no destaca en nada y que aburre.

Esto NO es "La Leyenda del Jinete con Cabeza"

Pasemos a lo visual antes de entrar al problema. En este aspecto, la cinta es fabulosa, casi tan impecable como Avatar (2009). No, no es cierto, tampoco es para tanto. El estilo de Burton para retratar a Wond….. ¡oh, me lleva! Underland, es sin duda algo que llama mucho la atención. Muchos colores, iluminación, y alguna que otra cosa bizarra. Suficiente para obligarte a tener el ojo pegado durante los ciento y tantos minutos que dura la película. Eso sí, una cosa son los VFX, y otra muy distinta el 3D. Me desilusioné mucho cuando leí que el 3D utilizado en Alice in Wonderland sería añadido durante la postproducción de la cinta, a diferencia de ser filmada propiamente en dicho formato. La diferencia es grande. Avatar fue filmada EN 3D. Tron Legacy (2010), que se estrena a finales de año, fue filmada EN 3D. Por el contrario, Alice in Wonderland NO FUE filmada en 3D. Clash of the Titans (2010) NO FUE filmada en 3D. Harry Potter and the Deathly Hallows (2010-2011) NO ESTÁ SIENDO filmada en 3D. Todas estas cintas pasaron o pasarán por un proceso de conversión a 3D durante la postproducción. La diferencia radica en que la calidad de la imagen es menor. Comparen nuestra cinta en cuestión, si ya la vieron, con Avatar, si es que la vieron (¿a quién engañamos? Claro que la vieron). ¿Recuerdan lo bonito que se veía la otra? Desafortunadamente, las cámaras especiales para rodar en 3D son muy caras, y los estudios prefieren añadir el efecto después, puesto que resulta mucho menos complicado y más barato. Ésto, y la razón de que Avatar se convirtió, para sorpresa del mundo, en la película más taquillera en la historia, va a resultar en una enorme oleada de filmes que se somenterán al proceso. El nuevo reboot de Spider-Man será en 3D. Green Lantern (2011) será en 3D. Transformers 3 (2011) será en 3D. Todas la películas animadas serán de ahora en adelante en 3D, aunque con ellas la cosa es diferente. Y esperen ver The Hobbit (2011-2012), The Avengers (2012), y Breaking Dawn en 3D también.

Pero vayamos a lo importante. ¿Qué es lo que no funciona en la cinta? (PD. Por si ya se les olvidó, estamos hablando de Alice in Underland). El guión es una adaptación libre decente y nada más; las actuaciones y voces, como ya dijimos, son una delicia, y las caracterizaciones, el vestuario, el diseño de arte, el maquillaje, los efectos visuales, y hasta la cinematografía son un gran plus. La TRAMA es el problema. Todo el rollo de lo que trata la cinta, la historia, es el punto más débil de dicha. En una línea, puedo resumir, que Alice llega a Underland a liderar una sublevación contra la Reina Roja, y todos sabemos cómo acaba el asunto. En el último acto, la película cae en los convencionalismos, al presentar una batalla muy genérica y muy innecesaria. De repente nos sentimos en Narnia. Burton le quiso añadir algo de coherencia narrativa a las historias de Carroll, perdiendo así el encanto y mucho del corazón de las novelas. Sin embargo, el resultado final es una entretenida obra llena de extravagancias al más puro estilo Burton. Es un tanto decepcionante para los que tenían altas expectativas, pero aún así vale la pena verla aunque carezca de moméntum argumentativo. Es como si tuvieras ganas de un plato fuerte y en vez, te traen el postre. Sabe rico, pero al final del día no te llena. Y para terminar, a pesar de las fallas, hay dos escenas en particular que me hicieron reír con ganas. La primera es la primera en la que sale la Reina Roja, quien busca al responsable de quien se comió sus tartas, creo. Ñahh, algo así, pero el caso es que la sala se atacó de risa con las ranas. La otra es, por supuesto, el baile Jabberwocky (lo siento, me gusta mucho ése nombre, y hasta aplica con todos los términos en la tal Underland) que se echa el Mad Hatter hacia el final de la cinta. Inesperado y brillante. Vean Alice in Wonderland (no es necesario el asqueroso y equis 3D), que ustedes tienen la última palabra. Tengan un Feliz Día Jabberwocky.

Tu sonrisa no será tan grande cuando acabes de ver la cinta


“May the (Tri)Force be with you…”

Ok, so I found this fake trailer the other day, while doing nothing over at YouTube, for a Legend of Zelda film, which happened to be an April Fool’s joke for last year, back in, you guessed it, April. But beyond it being crappy, I found it to be a really decent trailer for an obviously non-existing and definitely not-in-the-works film, based on the famous and popular Nintendo’s Legend of Zelda videogames, and I’d say especially on the one which has been the most critically acclaimed and loved, Ocarina of Time (1998). I simply love that game, and almost every person that considers himself/herself to be an avid videogamer can agree with me, and we could go on to say it’s probably the greatest videogame ever made, and if it’s not (which is totally arguable), then it’s pretty much near the top. Ever since I finished the game for the first time in my life, I wondered and imagined how awesome it would be if they made an adaptation, a faithful film-adaptation out of it and I fell in love with the idea. I’m sure I wasn’t the first one who ever thought of that though, and there’s definitely this huge fan-base that could support the idea, as long as the supposed adaptation kept the spirit of the game. Of course this would mean an enormous effort from Hollywood at pulling off an extraordinary film out from an extraordinary game, and they are best known for making awful adaptations and sometimes they doesn’t really turn to be profitable for them, with the exception of the Resident Evil franchise especially, which is going for a fourth installment by early 2011, and it’s planned in 3D too. So, we’ll have blood scattered everywhere in front of our faces. Nice.

But really, this whole idea of seeing a Legend of Zelda film just bumps the geek out of me. It could go along the lines of The Lord of The Rings being a massive-in-scale epic fantasy adventure with loads of great characters, big awesome monsters, but also an emotional and endearing story. It has this engaging hero, a beautiful and strong leading lady, and of course, a badass evil villain. They could even make a sequel based on Twilight Princess (2006), if the first one meets expectations. Heck, it could win tons of awards and be praised just as its console counterpart. But it could also fail and be remembered just as an example of how Hollywood destroyed a lifetime jewel…….. Anyways, it doesn’t matter, enough rant, just jump see the trailer below.

Awesome, isn’t it? If it were a real adaptation, I’d definitely buy it for the looks. I don’t know how they did this, but the guys from IGN should be rewarded in some way by Nintendo. Of course there are scenes that just don’t look good, mostly the Ganondorf ones, but hey, it’s not an actual film, and I would shoot myself if it was, but at least it looks better than Uwe Boll’s atrocities. I’d say you pay attention at 0:57, 2:03 and 2:10 just as an example of the great work done here. It’s got nods too, the Temple of Time, the famous character’s clothes, the horse Epona, the Master Sword (although in a forest, strangely), and the little tune at the very beginning. What I don’t like is the people they used for the three main characters, but… whatever. Oh, and it seems that Link acquires the Triforce, instead of possessing it since childhood, but then again, they don’t really seem to feature his childhood in there, don’t you think?

I swear if this movie doesn’t get made by the middle of the century or so, I’ll do it myself. 🙂 Actually, besides it I’d love to see films for Halo, Metal Gear Solid and Metroid. Have a say in the comments guys!


Review: AVATAR (2009)

4.5 out of 5

 

 

Summary: Cliché and predictability add to the huge leap in filmmaking that represents Avatar, a glorious, astonishing, groundbreaking and visually stunning cinematic experience and achievement.

Iron Knight reviews James Cameron’s Avatar

NOTA: Como un plus, pueden checar mis primeras impresiones sobre el filme, en el screening del Avatar Day, allá por agosto, publicadas en Le Blogué, y comparar los argumentos que a continuación se desglosan. 🙂

Doce años después de mostar su épica y exitosísima Titanic (1997), James Cameron logra otro acierto en su filmografía llena de clásicos. El tipo sabe imprimirle un estilo único que ningún otro cineasta puede imitar. Dedicado y fiel a sus proyectos, este visionario y detallista director nos ha otorgado una nueva experiencia jamás sentida o vista antes. Avatar es el resultado de más de una década de trabajo realizado por miles de especialistas, y cada segundo que pasa realmente lo refleja. Créanme, ningún otro director esta década ha hecho un trabajo tan cuidadoso y minucioso como Cameron. Su nominación al Globo de Oro está más que merecida, pero hablemos más de la cinta en general.

Avatar es de esas películas que muy rara vez vemos; de ésas que se arriesgan contra los estándares cinematográficos de la época, los hace a un lado, yquizás hasta los redefine, y encima de todo, sale a flote con buen clima. Es un filme que mágico, que crea estrellas de cine, y que representa una experiencia nueva en el mercado. Y reafirma lo que Cameron nos ha mostrado a lo largo de su trayectoria: las historias épicas a gran escala son su fuerte. Y sí, en cuanto a eso, no hay quien lo quite de ese trono. Nadie hace épicas como él. Nadie. Su mano como director en la cinta es un trabajo impecable, y su habilidad para contar historias, y esta historia en particular es talentosa.

Pero no cometan errores. Las historias que escribe Cameron no son para nada magistrales ni realmente originales, y Avatar no es la excepción. Desde el inicio, casi sabemos cómo se desarrollará la cinta, y a lo mejor hasta tenemos una buena idea de cómo terminará, pero aún así la queremos ver suceder. Un renegado ex-marine, paralizado de cintura a abajo es reclutado a ir a Pandora, una luna perteneciente a un planeta ficticio dentro del Sistema Alpha Centauri A, el más cercano al nuestro a unos pares de años luz. La pregunta, ¿por qué? Resulta que su hermano gemelo, un cientifíco que trabajaba en la creación de Avatars; seres artificiales creados a base de ADN humano y Na’vi (raza de Pandora), cuya mente se une al humano en cuestión para que este lo controle,  murió, y se necesitaba a alguien con los mismos genes para no desperdiciar el Avatar de aquél, pues al parecer son muy costosos. Jake entonces acepta; pero mientras los científicos trabajan por su lado aprendiendo y estudiando la cultura Na’vi, los burócratas y los militares se encuentran por otro, buscando la manera de extraer todo el mineral de la luna, una especie de roca imposible de encontrar en otros lugares, con un costo para nada modesto, cuyo nombre es….. bueno, Unobtainium. Sin duda se partieron el cerebro buscando tal originalidad. Pero bueno, para no hacer el cuento largo, Jake (en su forma avatar, claro) conoce a una Na’vi nativa, Neytiri, quien le enseña la cultura, se enamora de ella y de Pandora, y aborta la misión encomendada que tiene de sacar al clan Na’vi de su hogar, un árbol de talla jumbo, que resulta ser el mayor depósito del ansiado mineral. Todo est desencadena una batalla entre ambos bandos, en la cual, obviamente, triunfan los buenos ¿Ven? Nada que no hayamos visto antes, pero eso no es lo que realmente importa,`porque Cameron lo cuenta de una manera diferente. Es como envolver el mismo regalo en diferentes tipos de papel, y con distintos moños. De esta manera, si te enfocas sola y únicamente en encontrar una historia altamente reflexiva y con giros inteligentes e interesantes, Avatar será un dolor de cabeza: es una cinta, sí, llena de clichés, con momentos sumamente predecibles, y con algunos personajes poco trabajados y sin profundidad. Hay algunas escenas muy buena, eso sí, que compensan a las escenas muy malas. Sabemos que el guión no ha sido por lo que Cameron es tan reconocido.

De esta forma, lo que queremos realmente ver, es que sucedan las hechos a través de la visión del director, y en específico, a través de su mundo, Pandora, en donde nos mete de lleno desde que corren los primeros minutos. Sin embargo, a pesar de las vastas carencias del guión, tenemos al menos un cuarteto de personajes relatables y memorables, logros que pertenecen a sus actores correspondientes. Sam Worthington muestra una mejor faceta que en Terminator: Salvation (2009), y personifica a un Jake Sully, a nuestro protagonista y héroe con carisma y sentimiento. A través de él, vivimos un viaje y un recorrido tanto en su interior como Pandora; lo vemos ir de un hombre con pocas ilusiones, a un líder con valía y decisión. Con él, vamos de la mano aprendiendo sobre Pandora, y aprendiendo a admirar este mundo, a diferencia de la mayoría de los otros humanos, cegados por su propia avaricia. Neytiri, o mejor dicho, Zoe Saldaña, llena a la perfección el rol que le fue otorgado, y conecta con el público al grado de sentir simpatía hacia ella, y por medio de ella misma, hacia todo lo que le rodea. Neytiri es una de la piezas clave del triunfo de esta cinta. Su relación con Jake es justificada y su desarrollo es creíble. Una vez más, Cameron nos presenta otra protagonista con coraje y fortaleza y Saldaña es magnífica en el papel. Sigourney Weaver también lo es en el suyo, que es menor, pero nunca del montón. La Dra. Grace Augustine pasa de ser una científica/botánica a quien le da igual la vida de Jake, a una figura materna para éste. Y Stephen Lang……. oh, ese Lang, ¿qué sería el Col. Miles Quaritch sin él? Lang toma un personaje medio vacío y lo vuelve memorable. En mucho tiempo no había visto a un villano tan rudo y tan cabrón como él. Desde que lo ves, el tipo no te agrada, pero tus sentimientos contra él crecen conforme la cinta avanza. Quaritch es de esos tipos con los que más vale no discordar, porque te suelta un madrazo, o un balazo, o te mata con lo que haya al alcance. Lo odias, al igual que a Giovanni Ribisi que interpreta a Parker Selfridge, el administrador a cargo de vigilar el trabajo de los mineros, un tipo cínico y avaro.

El aspecto técnico del filme no tiene fallas. El mundo que ha creado Cameron tiene vida, con fauna, flora y ecosistemas propios, donde cada ser tiene una razón para estar, y una conexión entre ellos, de acuerdo a los Na’vi, quienes creen en una deidad que los une con la Naturaleza. Es por esto que Avatar no es un filme que se ve, es un filme que se vive y se siente; Cameron te sumerge dentro de su mundo, y no es un lugar del cual quieras salir enseguida. Cada momento en que muestra la ferocidad y magnificiencia de este mundo sirve para conocer más a tal, y para adentrarnos más en él. Y aquí es donde entra el famoso 3D; Cameron lo utiliza para darle profundidad y vida, y no para arrojarte cosas en la cara. El formato es sutil, te ayuda a realmente sentir que estás en Pandora por casi 3 horas. La técnica de motion capture utilizada en la cinta no tiene comparación alguna. Alguna vez Gollum y King Kong redefinieron el uso de CGI en sus respectivas películas, pero nunca al grado de perfeccción que lo hace Cameron. Ningún personajes computarizado se ha visto tan real, tan verdadero, y tan creíble como los Na’vi, y en especial como los dos centrales. Ésas son sin duda las actuaciones de Worthington y Saldaña, y de muchos otros. Sus movimientos son exactos, sus facciones muestran sentimientos, y sus ojos….. esos ojos….hay vida en ellos, brillan, expresan. La interacción entre personas reales y seres CGI es perfecta dominando por fin esa barrera de percepción que hacía inverosímil tal interacción. Lo que se ha hecho en esta cinta els algo casi mágico. La edición, el sonido, y por supuesto los efectos visuales son espléndidos y de primera calidad. El score de James Horner es una música calmada, pero emotiva y ciertamente encaja con Pandora. Incluso la canción  interpretada por Leona Lewis, acertadamente titulada I See You, no te suena tan mal una vez que el filme termina. No posee el efecto y el poder de My Heart Will Go On, de Titanic, y quizás se esforzaron mucho por emular ese éxito, pero tiene sentido y emoción.

Y mientras más lo pienso, menos puedo evitar un cierto aire del Disney de antaño como influencia en el Avatar de James Cameron. Las historias de Disney, y podemos remontarnos al Renacimiento de la casa (1989-1999), no eran historias 100% nuevas. Prácticamente uno sabía de antemano lo que sucedería al final; el bueno mata al malo y se queda con su pareja viviendo felices por siempre, pero era el sello magico que le imprimían los talentos de la compañía lo que hiceron clásicos aclamados como Beauty and the Beast (1991), o The Lion King (1994). Avatar es lo mismo: personajes bien visualizados dentro del contexto del bien y el mal, ambientes y lugares peculiares, escenas memorables, una historia de amor entrelazada con un recorrido personal del protagonista, un problema que ocasiona una guerra/duelo/batalla…. Y podría seguir con la lista, pero el punto no es comparar, sino dar a entender que Avatar, tanto como Disney, tiene esa magia que la hace triunfante aún sobre sus propias fallas, y vaya que las tiene, y que resulta en una experiencia que vale la pena vivir, y más aún con esa gloriosa y épica batalla de más de media hora, que te deja boquiabierto y babeando, y que seguramente tiene a Michael Bay zurrándose en sus pantalones. Y sí, en verdad hay tanto elementos sci-fi como de fantasía, pero son más los primeros que los segundos, pero funciona como ambos.

¿Que marcará la época y que revolucionará al cine en general? ¿Que a partir de él, las películas seguirán su ejemplo y surgirá como influencia de muchos otros filmes por venir? Sólo el tiempo lo dirá, pero de que es un paso grande en hacer cine, lo es. Los filmes de James Cameron tienen todos esa particularidad: son eventos. Este es un director que impulsa la tecnología a otro nivel, y que con ellos presenta otra manera, una manera más avanzada de hacer posible, de llevar a la realidad, una idea. Tan sólo con ver el tiempo que esperó para realizar Avatar, afirmamos la importancia de este director acualmente en el negocio. Por otro lado, es un hecho que el éxito de Titanic (1997) es algo irrepetible, o por lo menos por unas cuantas décadas más, aún para una cinta de este calibre, y las circunstancias lo hacen imposible. Sin embargo, Avatar está destinada a hacer lana, y a ser amada por el público. Punto. Pero tampoco estamos ante una Aliens (1986), una cinta, si bien no perfecta, se acerca mucho a ello. ¿Que se adueñará de los premios y de los Oscares por venir? Quién sabe, pero algunos la tomarán en cuenta, pero sí barrerá los de categorías técnicas.

¿Es un deber ver Avatar? Yo diría que sí. Lejos de ser catalogada como la mejor cinta de todos los tiempos, y fuera de los constantes aplausos de lo increíble que es visualmente, el filme de Cameron es uno que puede disfrutar cualquiera. En la sala donde la vi, había jóvenes, adultos, y hasta personas de la tercera edad, y puedo asegurar que ninguno salió aburrido. El verla en 3D o no, ya es asunto de cada quien, pero personalmente encontré algo cansado verla en tal formato, sobre todo teniendo una larga duración. El 3D pues, no es indispensable, pero sí le agrega puntos a la cinta, y si la quieres vivir de la mejor manera posible, es sumamente necesario el IMAX 3D (yo no la vi en IMAX). Aún no decido entre esta última o en regular 2D para mi segunda vez, que cada vez la siento más necesaria. Es que hay tanto que sacarle, y definitivamente mi opinión puede cambiar con ello. Por tanto, esperen un update con nuevos comentarios aquí para esta semana que viene, y a lo mejor hasta nuevo score en el ranking, ya sea pa’ arriba o pa’ abajo. Quién sabe, ya veremos…. 

Pero bueno, el mundo está listo; ha sido creado y presentado. Ahora Cameron puede jugar en él como se le dé la gana en las secuelas, si en franquicia se convierte. A quién engañamos, es Fox, y si la taquilla da positivo, habrá más excursiones a Pandora. Y de ser ese el caso, ya tenemos las maletas empacadas. 😀