Of cinema and other drugs…

Archivo para mayo, 2010

Con ustedes, Iron Baby

Awwww…….. Isn’t he (she?) cute?

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Review: Robin Hood (2010)

3 out of 5

Summary: A diferencia del personaje del que habla, Ridley Scott apunta alto pero falla en dar en el blanco al objectivo -nosotros- haciendo de éste un filme sin notoriedad y resonancia, a pesar de contar con talento delante y detrás de cámaras.

Iron Knight reviews yet another film about this folk tale

El cine y la televisión ya ha visto incontables encarnaciones de este superhéroe de la Edad Media. Lo lógico es que cuando se proponga traerlo de vuelta una vez más, traiga consigo un sabor diferente. Es como los celulares; en esencia, todos tienen un sólo propósito -comunicarse-, pero las compañías sacan al año puñados de nuevos modelos adornados de más cosas por dentro y por fuera. Y la mitad al menos de esos productos no llaman la atención y pasan sin pena ni gloria. Bueno, pues algo parecido le pasó al señor Scott al contar el cuento ya contado a su manera.

Lo que le dio la excusa al cineasta de realizar esta cinta era “mostrar la verdadera historia detrás del mito” que se traduce en: Batman Robin Hood Begins. Esta basura de premisa sienta la base para ver al personaje en sus inicios, aunque no necesariamente cuando era joven. Y la pregunta es, ¿a quién le importa ver a Robin Hood en sus inicios? Lo que pudo haberse cumplido en 20 minutos a manera de introducción, Ridley Scott lo traslada en unos 140 mnutos, haciendo ya, desde el inicio, un largometraje con poca relevancia.

Las armas de las que se apoya Scott para hacer de éste, un filme vagamente decente son tres: un elenco de calidad que en conjunto funciona perfectamente; una producción de alto nivel que a su vez conlleva a una épica a gran escala; y en general una dirección bien llevada. Y por producción entendemos un buen manejo de cámara, locaciones acertadamente empleadas, y todo el vestuario y detalle necesarios para darle vida a la época medieval. Claro, todo esto nunca ha sido problema para el director porque recordemos que, más que la dirección, su cuidado en mantener una producción al nivel requerido siempre ha sido su mayor atributo. Aún en la infame Kingdom of Heaven (2005), no se podían negar sus escenarios tan bien elaborados. En Robin Hood nuevamente encontramos estos logros, así como el hecho de contar con unas cuantas tomas realmente hermosas que valieron el boleto de entrada. Una de ellas, cuando Robin y la caballería inglesa se dirigen a todo galope a combatir a los franceses en las costas….. en unas costas. Una excelente fotografía vale, además de un fabuloso sonido que se deja ver (escuchar?) en cualquier momento que una flecha salta al aire. Eso me pareció taaaan genial.

Uno de los temas de pláticas más comunes para hablar en contra del filme (la mala lengua) era y es el casting del personaje cuyo nombre titula a esta épica no tan épica. Ridley Scott se anotó, por quinta ocasión, al australiano y ya veterano Russell Crowe para el protagónico.Y eso acarreó una serie de opiniones encontradas que debatían sobre si ya era demasiada Ridley-Russell, o si el mencionado actor ya estaba algo viejo para interpretar al legendario forajido. Bueno pues yo les digo con certeza que no hay de qué preocuparse. Crowe rara vez, o más bien, nunca le echa flojera a sus roles, y aquí nos da a un Robin Hood con mucha bondad debajo de una coraza algo ruda. El clásico héroe con un pasado borroso pero cn buenas intenciones. Por momentos el cambio de acentos del actor puede desconcentrar, pero no es factor negativo. Es de hecho esta actuación la que era vital para evitar un fracaso total. Y Scott y Crowe se lo anotaron. Nada memorable eso sí, pero satisfactoria al fin y al cabo. Y sí, sí está en forma el señor, como lo demuestra en una escena sin ropa…….. arriba.

El desempeño del resto del elenco es igual o superior al de Russell. Cate Blanchett, William Hurt, Oscar Isaac, Mark Strong y el excelente Max Von Sydow hacen todos un buen trabajo. Admirable nada más, pero suficente para hacer disfrutable el largometraje. En particular le reitero un aplauso a Sydow y a Hurt, quien hizo al personaje útil en pantalla cuando era inútil en papel. Dios, me fascina William Hurt.

Interpretando una vez MÁS a un villano en cine, Mark Strong, arriesgándose a encasillarse, la hace de inglés traidor sirviendo a la corona francesa y me reafirma que sigo sin cansarme de él. Simplemente es un muy buen actor. Cate Blanchett es uno de lo puntos débiles dado que su papel, Lady Marion de Loxley, no posee un desarrollo o conexión y es es culpa del guión que hace mal uso de ella, de la misma manera que la relación que florece entre Marion y Robin no contiene chispa y es relegada a un puesto menor dentro de la trama general, que fluye con calma -ni lent ni rápida- y asimismo sin emoción. No hay emoción de aventura, de guerra vaya.

Robin Hood es como ver un tiroteo afuera de tu casa (si ya sé, no es una comparación muy cómoda) sin sentir tus pantalones mojados, ni el más mínimo sentimiento de “me estoy cagando de miedo” que claramente deberías sentir a menos que fueras un narco. Hay algunas cosas que no se aclaran y otras que nada más sirven de relleno de metraje. Una de ellas todo el rollo del papá de Robin que fácilmente pudo haberse omitido. Y lo peor: los niñitos rateros del bosque en Nottingham. ¿En serio? Ese intento de subtrama restaría otros minutos más o bien pudieron haber sido empleados para algo más de tensión y desarrollo de personajes. Lo que me lleva a la batalla climática en las costas inglesas, la cual se agradece no haber sido larga. Siento que este tipo de batallas se han vuelto monótonas, aunque eso depende del filme del que se esté hablando. Lo que me lleva a pensar que de haber sido yo Godfrey (el personaje de Mark Strong) o el rey de Francia, me hubiera asegurado que no había nadie en la bahía. NADIE. Eso implicaba tener guardias arriba en el acantilado. Pero bueno hay que saber que de haber usado la lógica ls guionistas, no habría batalla final.

En fin, como ven hay muchas subtramas y detalles en el guión que como suele suceder no ayudan a la fluidez de la cinta y definitivamente no ayudan a mejorarla. No hace más daño (no creo) agregar que un par de personajes metidos por ninguna otra razón más que por cumplir con el universo del personaje, como lo es el Sheriff de Notthingham, algo curioso dado que se tenía en un principio pensado que éste sería el protagonista de esta historia. Pero eso fue hace mucho tiempo.

Y me doy cuenta que me faltó hablar de los Hombres Felices. Los Merry Men, pues. Oh, ¿qué sería de Robin Hood sin sus fieles súbditos amigos, los Merry Men del bosque de Sherwood? Buenos, de una vez les digo que no hay bosque de Sherwood en esta cinta, o por lo menos, todavía no es la Baticueva de estos alegres personajes. Alan A’Dale, Will Scarlett y Little John, interpretados por Alan Doyle, Scott Grimes y Kevin Durand, son los compañeros de Robin, y hacen honor a su nombre de equipo en esta cinta, aligerando un poco la oscura atmósfera de la época. De los tres, Kevin y Scott fueron los que resaltaron e incluso me hubiera gustado mucho verlos más tiempo en pantalla.  Tenía mis dudas de Kevin como Little John, pero fue bueno estar mal.

Lectores, toménse a esta nueva versión de Robin Hood como ustedes quieran. No es mala, pero tampoco es muy buena, así que ya saben. La cinta obviamente deja campo abierto para secuelas, pero honestamente estoy seguro que ésa no es la intención ni el camino que sus realizadores quieran tomar, y dudo mucho que una suceda, dado que Crowe tiene ya 46 años, y eso significaría que, por mucho que apresuraran otra producción, de haber una, lo estaríamos viendo con unos 48 o 49 años. Y ése sí NO es Robin Hood, así que realmente no sé cuál es el punto de esta película. Ya hemos visto otras adaptaciones del personaje, animadas y en TV, y finalmente todas cuentan una historia similar. Aquí sí ilumíneme Sir Ridley: ¿por qué molestarse en contar una historia que, a diferencia de lo que dice el marketing, YA ha sido contada? Y sigo esperando su regreso al sci-fi, señor……


Best of the Decade: 2009 in film

Ahora que la década ha terminado, es tiempo de mirar hacia atrás y viajar al pasado para revisar y decidirse por lo que definió al cine durante los últimos 10 años; lo que nos hizo reflexionar, llorar, reír, carcajear, babear, y emocionarnos, aquéllos a los que damos gracias por habernos sido dados.  Pero como yo no soy nadie para juzgar ni dar la última palabra, es hora de que ustedes lectores, ¡voten por sus los mejores filmes, desde el 2000 hasta el 2009! Si creen que falta alguna fuerte opción en la lista, ¡no duden en comentar y la añadiremos con gusto! Son tantas que se nos pueden pasar una que otra. Y recuerden regresar a finales de mayo (o inicios de junio) para checar el recuento de los votos de cada una de las 10 encuestas y el veredicto en los ¡50 filmes de la década, según The Film Galore® y sus seguidores! ¡Que continúe la votación!

 


Review: IRON MAN 2 (2010)

3.5 out of 5

  

Summary: Era imposible repetir el encanto y corazón de la primera cinta, pero Iron Man 2 es una decente secuela que, aunque sufre de tener demasiadas subtramas y una desconcentrada narrativa, sigue teniendo un buen sentido del humor y un refrescante carisma.

 

Iron Knight reviews The Film Galore’s Most Anticipated Film of the Year

Generalmente, las segundas partes son mejores que las primeras. Generalmente….. La gran pregunta: ¿decepcionó o triunfó? Mi respuesta: Un poco de las dos. Y es que hay un notorio cambio de calidad entre ésta y su predecesora, que sigue siendo la mejor película basada en personajes de Marvel, y la segunda mejor de superhéroes en general, después de The Dark Knight (2008). Es casi una regla fílmica el que una secuela no sólo sea de mucho mayor escala, sino que sea la mejor de una trilogía, con la tercera cinta siendo la peor. Y en una de esas extrañas excepciones, Iron Man 2 se queda corta de llegar a tal nivel. Y en cuanto a lo mucho que se esperaba de ella, sí, sí decepciona, pero recordemos que empezó demasiado alto para su propio bien; alzó mucho la barra para las futuras cintas de superhéroes. Quizás si hubiera conservado mis expectativas un poco más bajas, no pensaría lo mismo, aunque lo dudo.

Situada 6 meses después de los eventos de la primera parte, Tony Stark ahora se dispone a rescatar unos de los eventos que le dieron poder a la Stark Industries durante la época de su padre, Howard: la Stark Expo, en donde diversas empresas tienen oportunidad de presentar sus nuevos proyectos y cautivar al público con ellos. Esta escena inicial es una verdadera maravilla; funciona y encaja perfectamente con el tono del primer filme. Se siente una continuación. Tony Stark/Iron Man, interpretado una vez más por Robert Downey, Jr., no sólo está marcando a lo grande el regreso de la Stark Expo, sino su regreso a la pantalla grande, con un público que lo adora. Es una alegría saber que el aire clásico que caracterizó a su debut cinematográfico sigue presente todavía aquí. Downey, Jr. ES Tony Stark de inicio a fin. Se envuelve en el personaje y nunca lo suelta, haciendo de éste, un filme fácil de ver para el público en general. Gwyneth Paltrow encarna a Pepper Potts también de nuevo, y ni su interpretación, ni su personaje, han cambiado del estilo al que ya estamos acostumbrados. Mickey Rourke y Sam Rockwell se unen al reparto estelar como las dos caras enemigas del superhéroe. El trabajo y dedicación de Rourke para darle vida a Ivan Vanko/Whiplash se ve en pantalla (aprendió ruso para algunos diálogos), y Rockwell es brillante como Justin Hammer, un ambicioso empresario que se siente muy carismático, y le otorga un estilo que contrasta mucho con el de Tony. Un villano con clase, pues. Por otro lado, Garry Shandling interpreta con la pomposidad adecuada al Senador Stern cuyas escenas son geniales la verdad. Los dos cuyas participaciones no resaltaron tanto como las ya mencionadas son Don Cheadle como Rhodey/War Machine y Scarlett Johansson como Natasha Romanoff/Black Widow. Nada más hacen su trabajo pero no se nota mucho un buen manejo de personajes. De hecho, hubo momentos en los que pensé que Terrence Howard DEBÍA haber seguido en el rol. No digo que Cheadle sea malo, pero el cambio se siente. y hay que admitirlo, el tipo se ve ridículo en los trajes. Su papel iba bien hasta la mitad de la cinta. Scarlett le añade sensualidad y refinación a Natasha, pero no tiene chispa. En pocas palabras estos dos actores NO encarnaron a sus personajes correspondientes, sólo los interpretaron.

En general, las actuaciones son consistentes, y animan mucho el ambiente de la cinta; en verdad no te permiten aburrirte en ningún momento. Entonces, ¿qué es lo que falla? Muy simple. El guión es un absoluto desorden. No sé quién permitió a Justin Theroux realizar el guión porque no funcionó. Dejénme darles una breve sinopsis de las 15 subtramas que toman lugar en Iron Man 2: Ivan Vanko es un físico ruso hijo de otro físico ruso, Anton, quien fue ayudó al padre de Tony a crear la tecnología que ahora mantiene vivo a Tony. Ivan utiliza uno de los planos de su padre para crear un prototipo similar al de Tony y así vengar a su padre y destruir a Tony. Mientras tanto, nuestro protagonista sufre día con día debido al paladio que usa para mantenerse vivo que, irónicamente, lo está matando, pues comienza a envenenar su cuerpo, y necesita encontrar una cura apropiada. Además, Tony tiene que lidiar con el Senador Stern, quien le ordena entregar el traje y sus armas al gobierno de EUA. Todo esto sin mencionar a Natasha Romanoff una espía encubierta de SHIELD, quien logra infiltrarse como nueva secretaria de Stark para estudiarlo. ¿Nueva secretaria? Ajá, porque ahora Tony ha hecho a Pepper CEO de Stark Industries y ella tiene que sacar adelante a la compañía? Oh, ¿y ya mencioné que Justin Hammer intenta aprovecharse de tener el camino libre en el negocio (Stark Industries ya no produce armas, recuerden) y eventualmente planea sacar su propia línea de hombres de hierro?

La manera en que…. oh, diablos. Por poco se me olvida. Hay MÁS cosas sucediendo en Iron Man 2. Resulta que Rhodey logra hacerse de uno de los trajes de Tony y lo entrega al ejército, en donde lo modifican y lo mejoran, creando, como ya saben, a War Machine. Ok, volviendo a la crít…. ¿qué fue eso? ¿Hay más? Eso parece. Encima de todo esto, Tony aprende algunos secretos de su padre, Howard Stark, e intenta develar uno en especial que le ha sido legado para redescubrirlo.

Como pueden ver, Iron Man 2 sufre de un guión demasiado complejo para una cinta de 120 minutos. Hay muchos aspectos que no se resuelven o no se explican. (NOTA: en este párrafo hay SPOILERS menores, les aviso). Y sobre todo hay una escena terriblemente asquerosa insertada en medio de la película, que gira alrededor de Tony y su fiesta de cumpleaños, en donde se emborracha hasta morir (no literalmente) y causa un caos tremendo en su casa, debido a que piensa que será su última fiesta de cumpleaños. Rhodey se encabrona mucho y lo enfrenta metiéndose  en el Mark II, que tiene Tony en su taller. Esto resulta en una pelea incoherente que, aunque cool a la hora de ver, no tiene nada de sentido, y verdaderamente es la peor parte de la película. Las dos veces que he visto la cinta hasta ahorita, he rezado porque acabara ya esa partecita, porque hasta el diálogo es mediocre y me recordó a algunas porquerías de Marvel como Fantastic Four (2005). Lo pero es que se supone que nadie puede usar la tecnología de Tony (cuidada por JARVIS), pero ¿de repente Rhodey puede ponerse el traje sin ningún problema, y además lo sabe manejar? Nada de eso se explica aquí y en verdad me frustró por un rato. Esto me llevó a darme cuenta que la relación entre Rhodey-Stark estuvo bastante mal manejada en esta secuela. Sabiendo que su amigo desconfía de Justin Hammer, ¿deja que éste les ayude a perfeccionar la armadura que recién robó de Tony? Vaya insulto a su amistad. ¿Por qué no lo hicieron como en los cómics, y ponen que Stark le construye a Rhodey la armadura porque necesita un sucesor si muere? Más simple y efectivo, sin tener que recurrir a aliarse con Hammer, quien llega rapidísimo a la Air Force Base, mientras que Rhodey tarda toda una noche en llegar EN traje. WTF?

Saltándonos a Whiplash, Mickey Rourke estuvo fantástico como el villano en busca de venganza, hasta que el guión le quita campo de trabajo. En serio, los primeros minutos de la cinta, en donde Ivan construye su prototipo sirven a la perfección como desarrollo de personaje (y también la escena inicial). Subsecuentemente, cuando Whiplash aparece en la Monaco Grand Prix para asesinar a Stark, Rourke nos muestra una amenaza real. Una escena bien cosntruida con suficiente adrenalina y acción. Más tarde, cuando Stark habla con Vanko en una prisión. Es lamentable que sea prácticamente su única escena juntos. Downey, Jr. y Rourke tienen su oportunidad para demostrar que son unos monstruos en pantalla en esta escena que los junta, muy sutilmente reflejando su pasado en la vida real. En contraste con la escena de Rhodey vs Stark, ésta es la mejor escena del filme, aún cuando dure un par de minutos.

Lo malo es que todo lo interesante del personaje de Rourke se desvanece cuando Justin Hammer pone sus manos en él (sin albur). Ivan Vanko se vuelve alguien casi unidimensional. De repente casi no habla (explíquenme eso, le quitaba lo amenazador), y se deja maniobrar por alguien que no representa autoridad alguna para él. ¿Y para qué molestarse con eso de su pájaro? Whiplash tiene dos escenas de pelea contra Iron Man, pero una termina tan abruptamente que te sientes defraudado, cuando tenía potencial enorme. Sólo digamos que, si te sentiste un poco decepcionado por la corta batalla final entre Iron Man y Iron Monger en la entrega pasada, esta secuela no mejoró mucho. Durará un minuto a lo más.

Algo que sí aumentó muchísimo en respecto a la anterior es el rol de Happy Hogan, chofer, amigo y guardaespaldas de Stark, interpretado por el director mismo Jon Favreau. Y está bien que dijera un par de líneas más, pero su papel no tiene importancia. El tipo (Favreau) me cae bien, pero en serio, estuvo demasiado tiempo en pantalla. Y eso que sin él siguen siendo muchos. Y todos ellos luchan por algo de tiempo en pantalla. Hay muchas escenas de SHIELD, de Natasha, del Agente Coulson, de Pepper, de Justin, de Rhodey, de Nick Fury, de Whiplash, que a veces te olvidas que es una película de Iron Man. De hecho, sólo hay tres escenas de acción con él, con otro par que involucran al traje, pero sin batalla. Lo más frustrante de la cinta es que el momentum para llegar al tercer acto se queda por completo en el aire, y elimina cualquier señal de emoción en el clímax.

Favreau y Theroux ponen pedazos para las relaciones entre cada personaje, pero ninguna de ellas tiene un desarrollo real. Hay Tony y Pepper, Tony y Rhodey, Tony y Whiplash, Tony y Justin, Tony y Natasha, Tony y Nick Fury (y SHIELD para el caso), Whiplash y Justin, y aparte, la cinta quiere cumplir con ser el siguiente capítulo en el camino hacia The Avengers (2012), y eso le quita mucho espacio. Se supone que Iron Man, Thor y Captain America tienen que sostenerse por sí mismas y no sentirse demasiado forzadas para dar lugar el ambicioso proyecto. Y viéndolo de esa manera, Black Widow o Natasha Romanoff o Natalie Rushman o cualquier otro nombre que tenga, no tiene un propósito específico más que meter a otro personaje del Universo Marvel. Su escena de acción es cool, pero hay que cuestionar si era en verdad necesario poneral viendo que ya había muchas cosas por cubrir.

Pero no se dejen llevar por todos estas opiniones negativas, porque la películas es muy light y entretenida si dejas de cuestionar todos los elementos que carecen de explicación. La relación de Tony y Pepper se mantiene en un nivel parecido y al mismo tiempo se explora más, y las escenas entre ellos son las mejores. De hecho, ellos dos son los que suben muchísimo la calidad. Las escenas de acción tienen mayor escala y no hay nada más genial que ver a Iron Man lanzando sus rayos repulsores y demás gadgets, o a War Machine destruyendo todo con sus metralletas y peleando juntos contra un grupo de robots. El sonido y el VFX recalcan el presupuesto que tienen detrás y son del más alto nivel, haciendo las bocinas del cine retumbar cuando cualquiera de los dos pasa volando.

A manera de conclusión, Iron Man 2 complacerá mucho más a los fans y amantes, ya sea de la primera cinta o de los cómics, que al público general, aunque ambos se entretendrán por igual, porque lo que carece, lo compensa con hacerte olvidar por momentos estos detallitos, y salir del cine habiendo pasado un buen rato. Y eso es lo más curioso: cuando termina, te sientes en su mayoría satisfecho. No está a la par de la que nos entregaron hace dos años, pero no es para nada mediocre. Sólo que estamos acostumbrados a ver una secuela que supera a su predecesora. Así que, si quieren darle el disparo de inicio a la temporada veraniega 2010, vayan a ver Iron Man 2, y esperen con ansias lo que Marvel nos está preparando. Es lamentable que Favreau y compañía no hayan cambiado también las municiones, cuando claramente querían usar armas más grandes. Oh, y hay dos objetos pertenecientes a otros Avengers que salen en la cinta, uno de ellos hace su aparición al final de los créditos, así que quédense y sean pacientes. Y un plus más por la música brillantemente empleada.