Of cinema and other drugs…

Review: AVATAR (2009)

4.5 out of 5

 

 

Summary: Cliché and predictability add to the huge leap in filmmaking that represents Avatar, a glorious, astonishing, groundbreaking and visually stunning cinematic experience and achievement.

Iron Knight reviews James Cameron’s Avatar

NOTA: Como un plus, pueden checar mis primeras impresiones sobre el filme, en el screening del Avatar Day, allá por agosto, publicadas en Le Blogué, y comparar los argumentos que a continuación se desglosan.🙂

Doce años después de mostar su épica y exitosísima Titanic (1997), James Cameron logra otro acierto en su filmografía llena de clásicos. El tipo sabe imprimirle un estilo único que ningún otro cineasta puede imitar. Dedicado y fiel a sus proyectos, este visionario y detallista director nos ha otorgado una nueva experiencia jamás sentida o vista antes. Avatar es el resultado de más de una década de trabajo realizado por miles de especialistas, y cada segundo que pasa realmente lo refleja. Créanme, ningún otro director esta década ha hecho un trabajo tan cuidadoso y minucioso como Cameron. Su nominación al Globo de Oro está más que merecida, pero hablemos más de la cinta en general.

Avatar es de esas películas que muy rara vez vemos; de ésas que se arriesgan contra los estándares cinematográficos de la época, los hace a un lado, yquizás hasta los redefine, y encima de todo, sale a flote con buen clima. Es un filme que mágico, que crea estrellas de cine, y que representa una experiencia nueva en el mercado. Y reafirma lo que Cameron nos ha mostrado a lo largo de su trayectoria: las historias épicas a gran escala son su fuerte. Y sí, en cuanto a eso, no hay quien lo quite de ese trono. Nadie hace épicas como él. Nadie. Su mano como director en la cinta es un trabajo impecable, y su habilidad para contar historias, y esta historia en particular es talentosa.

Pero no cometan errores. Las historias que escribe Cameron no son para nada magistrales ni realmente originales, y Avatar no es la excepción. Desde el inicio, casi sabemos cómo se desarrollará la cinta, y a lo mejor hasta tenemos una buena idea de cómo terminará, pero aún así la queremos ver suceder. Un renegado ex-marine, paralizado de cintura a abajo es reclutado a ir a Pandora, una luna perteneciente a un planeta ficticio dentro del Sistema Alpha Centauri A, el más cercano al nuestro a unos pares de años luz. La pregunta, ¿por qué? Resulta que su hermano gemelo, un cientifíco que trabajaba en la creación de Avatars; seres artificiales creados a base de ADN humano y Na’vi (raza de Pandora), cuya mente se une al humano en cuestión para que este lo controle,  murió, y se necesitaba a alguien con los mismos genes para no desperdiciar el Avatar de aquél, pues al parecer son muy costosos. Jake entonces acepta; pero mientras los científicos trabajan por su lado aprendiendo y estudiando la cultura Na’vi, los burócratas y los militares se encuentran por otro, buscando la manera de extraer todo el mineral de la luna, una especie de roca imposible de encontrar en otros lugares, con un costo para nada modesto, cuyo nombre es….. bueno, Unobtainium. Sin duda se partieron el cerebro buscando tal originalidad. Pero bueno, para no hacer el cuento largo, Jake (en su forma avatar, claro) conoce a una Na’vi nativa, Neytiri, quien le enseña la cultura, se enamora de ella y de Pandora, y aborta la misión encomendada que tiene de sacar al clan Na’vi de su hogar, un árbol de talla jumbo, que resulta ser el mayor depósito del ansiado mineral. Todo est desencadena una batalla entre ambos bandos, en la cual, obviamente, triunfan los buenos ¿Ven? Nada que no hayamos visto antes, pero eso no es lo que realmente importa,`porque Cameron lo cuenta de una manera diferente. Es como envolver el mismo regalo en diferentes tipos de papel, y con distintos moños. De esta manera, si te enfocas sola y únicamente en encontrar una historia altamente reflexiva y con giros inteligentes e interesantes, Avatar será un dolor de cabeza: es una cinta, sí, llena de clichés, con momentos sumamente predecibles, y con algunos personajes poco trabajados y sin profundidad. Hay algunas escenas muy buena, eso sí, que compensan a las escenas muy malas. Sabemos que el guión no ha sido por lo que Cameron es tan reconocido.

De esta forma, lo que queremos realmente ver, es que sucedan las hechos a través de la visión del director, y en específico, a través de su mundo, Pandora, en donde nos mete de lleno desde que corren los primeros minutos. Sin embargo, a pesar de las vastas carencias del guión, tenemos al menos un cuarteto de personajes relatables y memorables, logros que pertenecen a sus actores correspondientes. Sam Worthington muestra una mejor faceta que en Terminator: Salvation (2009), y personifica a un Jake Sully, a nuestro protagonista y héroe con carisma y sentimiento. A través de él, vivimos un viaje y un recorrido tanto en su interior como Pandora; lo vemos ir de un hombre con pocas ilusiones, a un líder con valía y decisión. Con él, vamos de la mano aprendiendo sobre Pandora, y aprendiendo a admirar este mundo, a diferencia de la mayoría de los otros humanos, cegados por su propia avaricia. Neytiri, o mejor dicho, Zoe Saldaña, llena a la perfección el rol que le fue otorgado, y conecta con el público al grado de sentir simpatía hacia ella, y por medio de ella misma, hacia todo lo que le rodea. Neytiri es una de la piezas clave del triunfo de esta cinta. Su relación con Jake es justificada y su desarrollo es creíble. Una vez más, Cameron nos presenta otra protagonista con coraje y fortaleza y Saldaña es magnífica en el papel. Sigourney Weaver también lo es en el suyo, que es menor, pero nunca del montón. La Dra. Grace Augustine pasa de ser una científica/botánica a quien le da igual la vida de Jake, a una figura materna para éste. Y Stephen Lang……. oh, ese Lang, ¿qué sería el Col. Miles Quaritch sin él? Lang toma un personaje medio vacío y lo vuelve memorable. En mucho tiempo no había visto a un villano tan rudo y tan cabrón como él. Desde que lo ves, el tipo no te agrada, pero tus sentimientos contra él crecen conforme la cinta avanza. Quaritch es de esos tipos con los que más vale no discordar, porque te suelta un madrazo, o un balazo, o te mata con lo que haya al alcance. Lo odias, al igual que a Giovanni Ribisi que interpreta a Parker Selfridge, el administrador a cargo de vigilar el trabajo de los mineros, un tipo cínico y avaro.

El aspecto técnico del filme no tiene fallas. El mundo que ha creado Cameron tiene vida, con fauna, flora y ecosistemas propios, donde cada ser tiene una razón para estar, y una conexión entre ellos, de acuerdo a los Na’vi, quienes creen en una deidad que los une con la Naturaleza. Es por esto que Avatar no es un filme que se ve, es un filme que se vive y se siente; Cameron te sumerge dentro de su mundo, y no es un lugar del cual quieras salir enseguida. Cada momento en que muestra la ferocidad y magnificiencia de este mundo sirve para conocer más a tal, y para adentrarnos más en él. Y aquí es donde entra el famoso 3D; Cameron lo utiliza para darle profundidad y vida, y no para arrojarte cosas en la cara. El formato es sutil, te ayuda a realmente sentir que estás en Pandora por casi 3 horas. La técnica de motion capture utilizada en la cinta no tiene comparación alguna. Alguna vez Gollum y King Kong redefinieron el uso de CGI en sus respectivas películas, pero nunca al grado de perfeccción que lo hace Cameron. Ningún personajes computarizado se ha visto tan real, tan verdadero, y tan creíble como los Na’vi, y en especial como los dos centrales. Ésas son sin duda las actuaciones de Worthington y Saldaña, y de muchos otros. Sus movimientos son exactos, sus facciones muestran sentimientos, y sus ojos….. esos ojos….hay vida en ellos, brillan, expresan. La interacción entre personas reales y seres CGI es perfecta dominando por fin esa barrera de percepción que hacía inverosímil tal interacción. Lo que se ha hecho en esta cinta els algo casi mágico. La edición, el sonido, y por supuesto los efectos visuales son espléndidos y de primera calidad. El score de James Horner es una música calmada, pero emotiva y ciertamente encaja con Pandora. Incluso la canción  interpretada por Leona Lewis, acertadamente titulada I See You, no te suena tan mal una vez que el filme termina. No posee el efecto y el poder de My Heart Will Go On, de Titanic, y quizás se esforzaron mucho por emular ese éxito, pero tiene sentido y emoción.

Y mientras más lo pienso, menos puedo evitar un cierto aire del Disney de antaño como influencia en el Avatar de James Cameron. Las historias de Disney, y podemos remontarnos al Renacimiento de la casa (1989-1999), no eran historias 100% nuevas. Prácticamente uno sabía de antemano lo que sucedería al final; el bueno mata al malo y se queda con su pareja viviendo felices por siempre, pero era el sello magico que le imprimían los talentos de la compañía lo que hiceron clásicos aclamados como Beauty and the Beast (1991), o The Lion King (1994). Avatar es lo mismo: personajes bien visualizados dentro del contexto del bien y el mal, ambientes y lugares peculiares, escenas memorables, una historia de amor entrelazada con un recorrido personal del protagonista, un problema que ocasiona una guerra/duelo/batalla…. Y podría seguir con la lista, pero el punto no es comparar, sino dar a entender que Avatar, tanto como Disney, tiene esa magia que la hace triunfante aún sobre sus propias fallas, y vaya que las tiene, y que resulta en una experiencia que vale la pena vivir, y más aún con esa gloriosa y épica batalla de más de media hora, que te deja boquiabierto y babeando, y que seguramente tiene a Michael Bay zurrándose en sus pantalones. Y sí, en verdad hay tanto elementos sci-fi como de fantasía, pero son más los primeros que los segundos, pero funciona como ambos.

¿Que marcará la época y que revolucionará al cine en general? ¿Que a partir de él, las películas seguirán su ejemplo y surgirá como influencia de muchos otros filmes por venir? Sólo el tiempo lo dirá, pero de que es un paso grande en hacer cine, lo es. Los filmes de James Cameron tienen todos esa particularidad: son eventos. Este es un director que impulsa la tecnología a otro nivel, y que con ellos presenta otra manera, una manera más avanzada de hacer posible, de llevar a la realidad, una idea. Tan sólo con ver el tiempo que esperó para realizar Avatar, afirmamos la importancia de este director acualmente en el negocio. Por otro lado, es un hecho que el éxito de Titanic (1997) es algo irrepetible, o por lo menos por unas cuantas décadas más, aún para una cinta de este calibre, y las circunstancias lo hacen imposible. Sin embargo, Avatar está destinada a hacer lana, y a ser amada por el público. Punto. Pero tampoco estamos ante una Aliens (1986), una cinta, si bien no perfecta, se acerca mucho a ello. ¿Que se adueñará de los premios y de los Oscares por venir? Quién sabe, pero algunos la tomarán en cuenta, pero sí barrerá los de categorías técnicas.

¿Es un deber ver Avatar? Yo diría que sí. Lejos de ser catalogada como la mejor cinta de todos los tiempos, y fuera de los constantes aplausos de lo increíble que es visualmente, el filme de Cameron es uno que puede disfrutar cualquiera. En la sala donde la vi, había jóvenes, adultos, y hasta personas de la tercera edad, y puedo asegurar que ninguno salió aburrido. El verla en 3D o no, ya es asunto de cada quien, pero personalmente encontré algo cansado verla en tal formato, sobre todo teniendo una larga duración. El 3D pues, no es indispensable, pero sí le agrega puntos a la cinta, y si la quieres vivir de la mejor manera posible, es sumamente necesario el IMAX 3D (yo no la vi en IMAX). Aún no decido entre esta última o en regular 2D para mi segunda vez, que cada vez la siento más necesaria. Es que hay tanto que sacarle, y definitivamente mi opinión puede cambiar con ello. Por tanto, esperen un update con nuevos comentarios aquí para esta semana que viene, y a lo mejor hasta nuevo score en el ranking, ya sea pa’ arriba o pa’ abajo. Quién sabe, ya veremos…. 

Pero bueno, el mundo está listo; ha sido creado y presentado. Ahora Cameron puede jugar en él como se le dé la gana en las secuelas, si en franquicia se convierte. A quién engañamos, es Fox, y si la taquilla da positivo, habrá más excursiones a Pandora. Y de ser ese el caso, ya tenemos las maletas empacadas.😀

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